El gobernador Juan Diego Patiño dio a conocer las recomendaciones en materia de seguridad para que las familias risaraldenses celebren en armonía el ‘Dulce Día de los Niños’ este 31 de octubre. En un comunicado, señaló que el objetivo es que Halloween sea un evento seguro y para todos.

Bajo el lema “Dulce Día de los Niños”, estas acciones preventivas buscan mitigar riesgos y proteger los derechos de los menores durante esta festividad.
La estrategia está coordinada con la Policía Nacional, el Ejército Nacional, la Fiscalía General de la Nación y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

El mandatario hizo un llamado especial a los padres de familia para que acompañen a sus hijos y disfruten juntos de esta fecha, resaltando la importancia de la supervisión y la responsabilidad en el cuidado de los menores.
“Invito a los padres a que acompañen a sus hijos, a que disfruten de esta fecha con ellos, pero también a que mantengan un alto nivel de cuidado. En Halloween debemos garantizar que nuestros niños disfruten de sus disfraces y dulces de manera segura”, señaló Patiño.
RECOMENDACIONES
– Supervisión permanente: Asegúrese de que los niños siempre estén acompañados de un adulto responsable y, preferiblemente, se desplacen en grupos pequeños.
– Ruta segura y horario prudente: Se recomienda que las actividades se realicen en zonas conocidas y a primeras horas de la noche para evitar riesgos asociados a la oscuridad y la concurrencia.
– Ficha de contacto: Coloque a los menores una tarjeta o etiqueta con información de contacto en caso de extravío.
– Revisión de dulces: Inspeccione los dulces recolectados para asegurar que se encuentren en buen estado, en envolturas selladas y sin signos de manipulación. Evite los alimentos sin envoltura y prefiera aquellos adquiridos en establecimientos confiables.
– Consumo moderado: Controle la cantidad de dulces que consumen los menores, de forma que se eviten excesos y posibles problemas de salud.
– Cuidado con pertenencias personales: Durante las actividades, evite exhibir objetos de valor o dispositivos electrónicos en la vía pública, dada la posibilidad de que personas malintencionadas se aprovechen de la situación.
