¡Ahora sí! Cárcel para responsable de la muerte de un oso perezoso en Pereira

In Judicial
octubre 17, 2024

Dayana Alexandra Pulgarín Guzmán, al parecer se encuentra fuera del país, pero tendrá que pagar 64 meses y 20 días de prisión en un centro carcelario, aún por definir, por los delitos de tráfico ilegal de fauna silvestre y aprovechamiento ilícito de recursos naturales renovables.

La mujer de 28 años sería la responsable de la muerte de una especie en peligro de extinción: un oso perezoso. Además de la condena, un juez le impuso una multa equivalente a 2860 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

El caso se remonta al 28 de enero de 2022, cuando Pulgarín Guzmán fue capturada en flagrancia en el sector de la carrera 12ª, zona cercana a una clínica veterinaria de Pereira.

Gracias a la investigación de la Fiscalía General de la Nación, Seccional Risaralda, se pudo determinar que la mujer había llevado un oso perezoso en condiciones críticas de salud, con deshidratación severa, hipotermia y pérdida de masa corporal.

Según el informe de las autoridades ambientales, días antes, la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER) le había solicitado la entrega voluntaria del animal, pero Pulgarín se negó, lo que culminó en su captura.

El oso perezoso, falleció poco después de ser ingresado a la clínica, lo que agravó la situación legal de Pulgarín Guzmán.

Las autoridades confirmaron que la mujer no contaba con los permisos requeridos por la normatividad vigente para la tenencia de fauna silvestre, lo que constituyó un delito de aprovechamiento ilícito de los recursos naturales.

El 29 de enero de 2022, el Juzgado Promiscuo Municipal de Quinchía, con funciones de control de garantías, ordenó su captura formal por su responsabilidad en los hechos.

Aunque inicialmente fue puesta en libertad, el 24 de febrero de ese mismo año se le ampliaron los cargos para incluir el delito contra la vida y la integridad física de los animales. En esa ocasión, Pulgarín Guzmán no aceptó los cargos.

La sentencia de 64 meses de prisión domiciliaria marca un precedente importante en la lucha contra el tráfico de fauna silvestre, el maltrato animal y el aprovechamiento ilegal de recursos naturales en la región, un delito que amenaza la biodiversidad y la conservación de especies en peligro de extinción.