¿Cómo detectar si un familiar tiene problemas de salud mental? Hay síntomas menos evidentes

In Eje Cafetero, Especiales
octubre 13, 2024

En un contexto donde las enfermedades mentales son cada vez más visibles, el estigma sigue siendo un obstáculo para el diagnóstico y tratamiento oportuno. Expertos en esta materia aseguran que los síntomas de trastornos como la depresión no siempre son tan evidentes.

Según Julián Valencia, psiquiatra con maestría en psicodiagnóstico, los pacientes que atraviesan este tipo de problemas “no siempre  lloran o expresan deseos de morir”. A su juicio, en ocasiones, los síntomas pasan desapercibidos y la atención familiar es la más importante.

Valencia subraya que cambios sutiles en el comportamiento, como la pérdida de interés en actividades que antes generaban placer o un aumento en la irritabilidad, pueden ser indicios de una depresión no diagnosticada.

“Personas que antes disfrutaban del fútbol, de salir con amigos, pueden empezar a rechazar estas actividades. Es en esos momentos cuando las personas cercanas deben estar atentas para activar una alerta y buscar ayuda profesional”, explicó.

IMPORTANCIA DE LA FAMILIA
Ángela María Henao, psicóloga clínica en el Instituto del Sistema Nervioso de Risaralda, también recalca la importancia del núcleo familiar en la detección y manejo de problemas de salud mental, especialmente cuando se trata de ideación suicida.

La especialista señaló que hablar abiertamente sobre estos temas reduce el riesgo de que una persona llegue al punto de la autoeliminación, debido a que el simple hecho de que “una persona se sienta escuchada y aceptada puede ser un factor protector”, agrega.

“Es crucial que los familiares no solo validen las emociones de la persona afectada, sino que también rompan con los estigmas y mitos que rodean estos temas”, señala Henao.

Ángela María Henao y Juan Valencia, expertos en Salud Mental / Foto: 360 Noticias

La depresión, así como el riesgo suicida, son fenómenos multifactoriales, con factores genéticos, antecedentes familiares, influenciados por el contexto social y cultural, como el consumo de sustancias en el Eje Cafetero, que pueden influir en la manifestación de estos problemas.

“Es importante salir del estigma y comprender que detrás del consumo de sustancias, por ejemplo, puede haber un malestar profundo que debe abordarse”, comenta.

AYUDA A TIEMPO
Tanto Valencia como Henao coinciden en que, aunque las enfermedades mentales son tratables, muchas veces los afectados no buscan ayuda debido al estigma o a la falta de conocimiento.

Valencia enfatiza que, si bien hay herramientas farmacológicas y psicoterapéuticas disponibles, el primer paso es que tanto la persona afectada como sus allegados reconozcan la situación y busquen apoyo.

El mensaje de ambos profesionales es claro: las enfermedades mentales deben ser abordadas desde una perspectiva comunitaria y con sensibilidad. Además, aseguran que la detección temprana, el apoyo de la familia y la consulta con profesionales son claves para prevenir desenlaces trágicos.

CÓMO PREPARAR A FAMILIARES
Cuando un ser querido enfrenta un trastorno mental, el apoyo familiar puede marcar una diferencia crucial en su recuperación. Sin embargo, para brindar este apoyo de manera efectiva, es importante que todos se preparen emocional y psicológicamente.

1. Educación sobre la enfermedad
El primer paso es comprender el trastorno que está afectando a su ser querido. Buscar información de fuentes confiables y profesionales puede ayudar a disipar mitos y entender mejor lo que está ocurriendo. Julián Valencia, psiquiatra, destaca la importancia de este conocimiento: “Es esencial que la familia entienda que la salud mental es compleja y multifactorial, lo que permitirá una mejor comprensión de los síntomas y del proceso de tratamiento”.

2. Romper con el estigma
Ángela María Henao, psicóloga clínica, subraya que uno de los mayores retos en el apoyo familiar es romper con los estigmas. “Frases como ‘pon de tu parte’ o ‘es solo una fase’, pueden hacer más daño que bien. Validar las emociones de la persona afectada y aceptar que está atravesando una dificultad genuina es fundamental”. Entender que la depresión o la ansiedad no son signos de debilidad, sino condiciones que requieren tratamiento, ayuda a crear un ambiente de apoyo.

3. Fomentar la comunicación abierta
Hablar abiertamente sobre la enfermedad y las emociones es vital. Los familiares deben crear un espacio seguro donde la persona pueda expresar lo que siente sin temor a ser juzgada. Según Henao, “hablar sobre el suicidio, por ejemplo, no incita a la persona a cometerlo. Al contrario, puede reducir el riesgo al sentirse escuchada y comprendida”. Es importante que los familiares pregunten, escuchen activamente y eviten minimizar los sentimientos de la persona.

4. Mantener la calma y ser paciente
Los trastornos mentales, especialmente la depresión o los trastornos de ansiedad, pueden generar conductas que resulten difíciles de manejar para los familiares, como irritabilidad o retraimiento. Valencia recomienda que los familiares mantengan la calma y practiquen la paciencia. “A veces, lo mejor que pueden hacer es simplemente estar presentes, ofreciendo apoyo sin presionar”, dice el psiquiatra.

5. Evitar la sobrecarga emocional
Apoyar a una persona con una enfermedad mental puede ser emocionalmente agotador. Por ello, es importante que los familiares también cuiden de su bienestar. Participar en grupos de apoyo para familiares o consultar a un profesional de la salud mental puede ayudarles a gestionar el estrés y sus propias emociones. Henao menciona: “El bienestar del cuidador es crucial. No se puede ayudar adecuadamente si uno mismo está emocionalmente agotado”.

6. Involucrarse en el tratamiento
Acompañar al ser querido a citas con psicólogos o psiquiatras puede ayudar a los familiares a entender mejor el tratamiento y recibir orientación directa de los profesionales. En algunas terapias, como la terapia familiar, la participación activa de los miembros puede mejorar significativamente el proceso de recuperación.

7. Saber cuándo buscar ayuda profesional
Finalmente, es importante que los familiares reconozcan sus propios límites. Si observan signos de riesgo como intentos de suicidio o cambios abruptos en el comportamiento, deben buscar ayuda profesional de inmediato. “Si se activa una alerta, no se debe esperar. Consultar con un profesional de la salud mental es el paso más importante para asegurar que la persona reciba el tratamiento adecuado”, concluye Valencia.