El huracán Milton, que alcanzó la categoría 5, impactó violentamente la costa oeste de Florida el 9 de octubre de 2024, causando estragos en varias ciudades del estado.
Con vientos que superaron los 260 kilómetros por hora, la región de Tampa fue una de las más afectadas, incluyendo la pérdida parcial del techo del estadio Tropicana Field.
Las autoridades emitieron órdenes de evacuación en zonas costeras debido a las peligrosas marejadas ciclónicas y a las inundaciones que han cortado varias rutas principales.
El huracán, ahora considerado ciclón postropical ha cobrado la vida de 13 personas y ha dejado destrucción a su paso, con tornados mortales y graves inundaciones.
Se estima que más de 3 millones de residentes quedaron sin suministro eléctrico, mientras los equipos de emergencia se esfuerzan por atender las llamadas de auxilio.
Las fuertes lluvias provocaron deslaves y el cierre de aeropuertos y puertos, dejando a miles de personas varadas en medio del desastre.
Los hospitales están en alerta máxima, preparándose para atender heridos, mientras que las unidades de rescate, apoyadas por la Guardia Nacional, trabajan contrarreloj para evacuar a los damnificados.
El gobernador de Florida declaró el estado de emergencia e instó a la población a seguir las instrucciones de las autoridades locales y los equipos de respuesta, que se enfrentan a condiciones complicadas debido al colapso de las infraestructuras.
Mientras el huracán Milton avanza hacia el norte, la atención se centra en la restauración de servicios básicos y la ayuda humanitaria, con la esperanza de que los daños no sean irreparables
