Unas 30 familias de Los Lirios llevan un mes sin agua

In Eje Cafetero
octubre 08, 2024

Los habitantes del barrio Los Lirios, ubicado en el municipio de Pereira, se enfrentan a una grave crisis de agua potable. El desabastecimiento del vital líquido en el sector afecta a unas 30 familias, aproximadamente 200 personas, quienes exigen soluciones urgentes.

Desde hace más de un mes, los residentes del sector han estado completamente desabastecidos. En su lucha por mejorar las condiciones de vida, solicitaron apoyo de las autoridades locales, pero hasta el momento, las respuestas han sido insuficientes.

Jessica Milena Correa Pinto , una de las afectadas y portavoz de la comunidad, expresó la desesperación de los vecinos al señalar que “hace más de un mes viven sin agua. La que llegaba estaba turbia, con gusanos. Ahora ni eso, estamos completamente secos”, dijo.

El agua que anteriormente se recibía de manera irregular y en condiciones deplorables, ahora ha desaparecido por completo, dejando a 30 familias sin el servicio básico.

Pero esto no es todo. Las familias también enfrentan problemas graves en el sistema de alcantarillado, con taponamientos en las cámaras principales.

Según los residentes, a pesar de haber cumplido con las recomendaciones de Aguas y Aguas de retirar las paredes que bloqueaban las tuberías, el problema persiste y afecta la salud de los vecinos.

“Los olores son insoportables. Sin agua y con alcantarillado tapado, las enfermedades se multiplican. Hay casos de infecciones, problemas digestivos, respiratorios e incluso dengue”, señaló Jessica con preocupación.

La comunidad ha hecho esfuerzos por resolver la crisis. A través de gestiones con la Alcaldía de Pereira, Aguas y Aguas y Desarrollo Rural, los habitantes de Los Lirios han tratado de aclarar si su terreno es urbano o rural.

Sin embargo, explicaron que Aguas y Aguas si ha tenido toda la disposición para resolver el problema de alcantarillado, pero las malas condiciones de la vida impiden el paso de los vehículos de la empresa.

Tras varios estudios, el diagnóstico final fue que el sector es rural, lo que ha complicado el acceso al acueducto. Aunque los residentes han mostrado disposición para pagar legalmente por el servicio, la respuesta ha sido insuficiente.

“Nosotros estamos dispuestos a pagar legalmente, a tener contadores o, al menos, una pila, pero no podemos seguir así”, lamenta Correa Pinto.