Son piezas arqueológicas de un valor histórico incalculable. Hay unas 400 vasijas cerámicas completas, restos óseos de unas 100 personas. Además, se identificaron entre 150 y 200 elementos en roca. 360 Noticias tuvo acceso exclusivo al lugar donde se realiza la exploración y se guardan los artículos.
Los primeros análisis indican que estos hallazgos pertenecen a dos períodos de ocupación en la misma zona; uno que data de entre 800 y 1.200 años, y otro que podría superar los 2.000 años de antigüedad.
Hasta la fecha, el equipo que trabaja en la búsqueda arqueológica del Hospital de Cuarto Nivel de Risaralda señala que la cantidad de artefactos precolombinos y restos humanos, podrían transformar la comprensión de la historia de la región.


El equipo de arqueólogos, liderado por Ángela Patricia Barco Marín, trabaja bajo la resolución 1095 aprobada por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), que avaló el Plan de Manejo Arqueológico.
“Este plan incluye rescates y monitoreos, y durante el proceso nos hemos encontrado con un potencial arqueológico mucho mayor de lo esperado”, comentó Barco Marín.
Inicialmente, debido a que el terreno ya había sido intervenido por actividades modernas como una pista de motocross, las probabilidades de hallar restos arqueológicos eran menores. Sin embargo, lo que encontraron sorprendió a los investigadores.

“Estamos realizando análisis especializados para obtener información más precisa sobre los artefactos y restos encontrados, incluyendo pruebas de datación por carbono 14 y análisis de fitolitos”, añadió Barco Marín.
Estos análisis ayudarán a determinar con exactitud la antigüedad de los hallazgos y proporcionar un contexto más detallado sobre las culturas que habitaron el área. El descubrimiento plantea importantes interrogantes sobre el corredor vial donde se encuentra el sitio.
“Históricamente, no se han encontrado muchos antecedentes arqueológicos en esta zona, pero ahora nos damos cuenta de que este lugar fue significativo para las personas que lo habitaron, no solo como un paso transitorio, sino como un lugar de asentamiento”, subrayó la arqueóloga.



Los restos humanos hallados indican que las antiguas civilizaciones que vivieron allí consideraban la zona un lugar sagrado para enterrar a sus muertos. A partir de estos hallazgos, se considera la posibilidad de crear un museo arqueológico en el departamento de Risaralda.
Según Barco Marín, ya se están estableciendo contactos y buscando convenios para asegurar la preservación y exhibición adecuada de los artefactos. “Es un tema que tenemos muy vigente. Estamos tocando puertas junto con la Gobernación de Risaralda para decidir qué sucederá con el material arqueológico hallado”, explicó.



Por ahora, las piezas están bajo custodia del consorcio, pero el interés por asegurar su conservación y difusión ha generado expectativas sobre el valor histórico que podría aportar un museo dedicado a estos hallazgos en la región.
