Un informante clave habló con 360 Noticias y reveló nuevos detalles sobre el hallazgo del cuerpo del padre Darío Valencia, así como sobre las circunstancias de su homicidio y el posible destino del presunto criminal, Julián Eduardo Cifuentes Gómez.
Según el testigo, el cuerpo del padre Valencia no estaba enterrado, sino que se encontraba en un abismo; es decir, que el homicida llevó el cadáver hasta la vereda La Cascada, en el municipio de Belalcázar (Caldas) y allí lo dejó.
La autopsia aún no se ha realizado, pero un informe preliminar indica que el cuerpo presentaba cuatro disparos, lo que coincide con parte del testimonio que entregó Julián Eduardo Cifuentes en Francia, donde aún se encuentra detenido.
Asimismo, el informante reveló que se tiene registro de que Cifuentes Gómez manejaba la camioneta Nissan Frontier, con el cuerpo del padre Valencia, al menos así lo demostraría un video captado por una cámara de seguridad en el peaje de Acapulco. “Lo llevaba muerto por la carretera”, aseguró.

Actualmente, Cifuentes Gómez se encuentra en un calabozo en Francia y según fuentes cercanas, en un estado de desesperación. Las autoridades utilizaron mecanismos de persuasión para que pudiera confesar su participación en el crimen.
“Está encerrado como con 20 personas. La mayoría son ciudadanos marroquíes, nigerianos y árabes. No se puede comunicar con nadie”, dijo el informante sobre Julián Eduardo.
Se estima que la extradición de Cifuentes Gómez podría demorar unos siete meses. En cuanto a la sentencia, expertos legales sugieren que, considerando la naturaleza mediática del caso, podría enfrentar entre 20 y 30 años de prisión. Sin embargo, es posible que salga libre en 10 ó 12 años.
“Legalmente ahora se habla de homicidio. Ya no hay desaparición forzada, pero igual hay que esperar a que se realicen las audiencias para saber cuál será el futuro del sospechoso”, agregó el informante.
