Esta semana, un niño de 7 años encontró una granada de fragmentación en el barrio Villa Carola, Dosquebradas. El suceso generó alarma entre la comunidad y reavivó recuerdos de antiguos conflictos ligados a actividades criminales en la región.
Eisenhower Zapata, defensor de derechos humanos, señaló que el hallazgo no es un incidente aislado, sino una secuela de la presencia histórica de organizaciones delincuenciales en la zona.
Zapata recordó que hace aproximadamente una década, grupos criminales operaban activamente en la región, dedicándose al robo de hidrocarburos a través del poliducto del Pacífico.
Según, estas bandas intervenían ilegalmente el ducto, instalando válvulas para extraer petróleo y otros materiales transportados por la infraestructura.
A su juicio, la granada encontrada es un “fiel reflejo” de ese oscuro período, cuando dichas organizaciones operaban en Dosquebradas, particularmente en áreas cercanas al poliducto.
“Lo ocurrido en Villa Carola nos remonta a una época en que bandas criminales controlaban la zona, usaban el poliducto para extraer hidrocarburos de manera ilegal. Después de la tragedia, muchas de estas estructuras abandonaron el área, pero los rastros aún persisten”, explicó Zapata.
El líder también destacó que Dosquebradas fue declarado “Zona Libre de Artefactos Explosivos Improvisados” hace relativamente pocos años, un logro significativo en la lucha contra los peligros que estos dispositivos representan.
Afortunadamente, el niño que encontró la granada tuvo la precaución de informar a las autoridades, quienes actuaron rápidamente para desactivar el explosivo y evitar una tragedia.
“Es un alivio que el menor haya reconocido el riesgo y que las autoridades pudieran intervenir a tiempo”, agregó Zapata.
