Los estudiantes de la Universidad Tecnológica de Pereira se despertaron con una noticia desgarradora: una compañera de séptimo semestre de Medicina decidió poner fin a su vida. La noticia ha conmocionado profundamente a la comunidad universitaria.
“Este hecho nos afecta a todos, tanto a estudiantes como a representantes estudiantiles. Sabemos que decisiones como esta no son aisladas y están influidas por una combinación de factores”, expresó Anyi Mazabel, representante estudiantil.
El impacto de la tragedia va más allá del suceso en sí. Desde el semestre pasado, los estudiantes de la Facultad de Medicina de la UTP han venido denunciando una serie de irregularidades que agravan el estrés y el ambiente académico
“Hay casos de profesores que obstaculizan el avance de los estudiantes deliberadamente, sabiendo que perder una materia implica perder el semestre entero, ya que las asignaturas deben cursarse en bloque. También se han reportado situaciones de acoso y abuso de autoridad dentro de las aulas”, denunció Mazabel.
Además, la representante destacó que el agotamiento físico y mental de los estudiantes ha alcanzado niveles críticos, “enferman sus cuerpos mientras se preparan para curar a otros”.
Este trágico episodio recuerda otro caso reciente en el que una residente de la Universidad Javeriana también decidió acabar con su vida. “Lo que estamos viviendo en nuestra universidad no es una excepción; refleja una problemática común en muchos programas de Medicina a nivel nacional”, enfatizó Mazabel.
Por último, la representante hizo un llamado a las directivas universitarias para que tomen medidas urgentes y garanticen condiciones dignas de estudio.
“Es fundamental erradicar todo tipo de violencia: académica, epistémica, de género y económica. Mientras los estudiantes sigan enfrentándose a estas violencias, seguiremos lamentando tragedias”, concluyó.
