Este viernes 30 de agosto sobre el mediodía, en la clínica San Ignacio, Javier Acosta, hincha de Millonarios y Boca Juniors, culminó su batalla contra una enfermedad devastadora, tras decidir someterse a la eutanasia.
En un acto cargado de amor y dolor, su hija, María Valentina, de tan solo 13 años, días antes le ofreció unas palabras de despedida que reflejaron su inmenso amor y aceptación de la decisión de su padre.
“Papi, yo te amo y dicen que el primer amor de una hija es su papá. Eres mi primer amor. Prefiero que estés en el cielo con papito Dios, a que estés acá y que estés en una cama retorciéndote de dolores”, expresó la niña con valentía; palabras que dejaron a Javier sin aliento y que provocaron que las lágrimas brotaran en sus últimos momentos.
Javier Acosta, de 36 años, compartió su historia en un video publicado en su cuenta de Facebook el pasado 16 de agosto. En él, relató cómo, después de años de sufrimiento, la eutanasia se convirtió en su única salida digna pues hace nueve años, había quedado en silla de ruedas y, hace cinco, contrajo una bacteria que se propagó rápidamente, afectando gravemente su salud.
A pesar de múltiples tratamientos, la infección se volvió incontrolable, lo que lo llevó a tomar la decisión de terminar su vida antes de que la enfermedad continuara devorando su cuerpo.
La noticia de su fallecimiento ha generado una ola de solidaridad en redes sociales, donde usuarios de todos los equipos y pensamientos han expresado su respeto por la decisión de Javier.
Además, se han organizado iniciativas para encontrar un hogar para Katy, su compañera fiel y una colecta virtual para asegurar los estudios de María Valentina.
“Me voy a descansar”, dijo Javier en un video, asegurando que desde el cielo seguirá alentando a sus equipos. Con la voz entrecortada, agradeció a quienes lo apoyaron y pidió que lo recordaran con cariño, sin rencor.
