La Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER) denunció que hay una amenaza para la biodiversidad del departamento, debido a que grupos al margen de la ley estarían talando bosques y sustrayendo especies madereras de alto valor biológico y económico.
Según Julio César Gómez, director de la CARDER, la situación pone en peligro la biodiversidad y la riqueza natural de la región. “Estos grupos están aprovechando para financiar sus actividades ilícitas”.
Agregó que la deforestación no sólo afecta la biodiversidad, sino que también pone en peligro la seguridad de las comunidades cercanas.
Gómez señaló que las autoridades ambientales y las fuerzas armadas trabajan conjuntamente para combatir la deforestación y proteger ecosistemas. Sin embargo, la lucha contra esta práctica se convirtió en un desafío constante.
Los bosques del departamento de Chocó, Valle del Cauca, Buenaventura y la zona forestal de los bosques del duende son algunos de los ecosistemas más afectados. Las especies madereras sustraídas pueden costar hasta 100 millones de pesos, lo que hace que la deforestación sea un negocio lucrativo para los grupos al margen de la ley.
