Ya han pasado casi dos años de tortura. Sonia González es del municipio de Segovia, Antioquia. Vive en medio de un horror inimaginable desde el 13 de noviembre del 2022, cuando supuestamente el Clan del Golfo le arrebató al menor de sus hijos.
Duvay Hernández González tenía 17 años. Lo secuestraron y lo asesinaron en el municipio de Giraldo. Pero la tragedia no terminó ahí. Tan sólo 10 meses después, su otro hijo, Xhavy Yair Hernández, de 20 años, también fue asesinado por el mismo grupo en Segovia.
En una conversación con 360 Noticias, relató que sus hijos eran solteros, vivían con ella y eran juiciosos. Ambos bachilleres. No tenían problemas con nadie. Muy trabajadores y honrados. Sin embargo, según su relato, esta organización criminal los eligió como objetivo militar y les quitó la vida de manera cruel.

La madre denunció los nombres de los asesinos de sus hijos: Juan Esteban, alias “El Indio”, y otros miembros del Clan del Golfo, pero a pesar de sus esfuerzos, “las autoridades no han hecho nada para investigar y castigar a los responsables”, contó.
Recientemente envió una carta a la Procuraduría para pedir que se cree una agencia especial que investigue el caso, pero la única respuesta es que “el caso está avanzando”. El de Xhavy, según va adelantado, pero del de Duvay no se sabe nada.
Además, han cambiado varios investigadores. Contó que los esfuerzos que se han realizado son mínimos y que para eso se basan en la información que ella ha proporcionado.
Como madre y mujer, hoy se siente desprotegida. Ha denunciado el caso en noticias y redes sociales durante 20 meses y 5 días, pero dice que no ha recibido la atención que merece. Su única esperanza es que su historia sea visibilizada y que se haga justicia por la muerte de sus hijos.
“Eran unos niños de bien y trabajadores. No pueden ser olvidados. Su muerte no puede ser en vano. Yo sólo busco justicia, apoyo, solidaridad, empatía y visibilidad”, comentó la mujer en medio de su dolor.
QUÉ PASÓ
González relata que el 10 de octubre de 2022, dos miembros del Clan del Golfo, identificados con Argiro Echeverría y Dader Ramírez, fueron a su casa en Segovia y le pidieron una vacuna de 2 millones, pero no tenían permiso del jefe.
Después, el líder de la organización se enteró de que Echeverría y Ramírez habían obtenido el dinero sin permiso y les ordenó que lo devolvieran. Ellos regresaron los $2 millones, pero también amenazaron a su hijo y por eso se fueron para el occidente Antioqueño.
En menos de 15 días bajaron a Duvay de un carro, lo secuestraron, lo extorsionaron y lo asesinaron. Tenía apenas 17 años.

La vacuna, quizá, no era la causa principal de la muerte de los hijos de Sonia, sino que fue utilizada como pretexto por los miembros de la organización criminal para justificar sus acciones violentas.
“La verdadera causa de la muerte de los hijos de Sonia fue la violencia y la brutalidad de los miembros del Clan del Golfo”, asegura la mujer.
