El último informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), correspondiente a mayo de 2024, reveló una desaceleración en la inflación. Sin embargo, la tasa de Pereira se situó en un 7%, superior al promedio nacional de 6.5%.
“Este comportamiento resulta atípico, ya que tradicionalmente está es una ciudad que registra una inflación por debajo del promedio nacional”, dijo el economista Óscar Jiménez.
El sector de alimentos es el principal contribuyente para alcanzar el punto alto de inflación, pese a que las cifras muestran que durante este periodo hubo una desaceleración significativa.
Otro aspecto fundamental es el de los precios de bienes relacionados con el transporte y la energía, que continúan ejerciendo presión al alza.
Asimismo, el aumento del combustible y los costos de energía, influenciados por la generación térmica y las condiciones especiales del gas natural, han sido factores determinantes, según el experto.
Jiménez aseguró que durante el mes de mayo, los alimentos experimentaron un incremento del 1% en comparación con el mismo mes del año anterior. “Este es un aspecto que debe ser monitoreado en los próximos meses”, dijo.
La meta de inflación del país se sitúa entre el 2% y el 4%, un objetivo que aún está lejos de alcanzarse. La baja actividad económica contribuye a la desaceleración de precios, mientras sectores como el comercio y la industria registran niveles de actividad reducidos.
QUÉ PASARÁ EN LOS PRÓXIMOS MESES
Una decisión crucial para contener la inflación y estabilizar la economía del país, es la capacidad que tenga el Blanco de la República en los próximos meses para bajar la tasa de interés.
El aumento en los precios de la energía, impulsado por la generación térmica y las condiciones de los embalses, tuvo un impacto significativo en los hogares y se espera que estos precios sigan creciendo en los próximos meses.
Adicionalmente, el aumento del desempleo es sigo de que la economía necesita reactivarse para evitar un mayor deterioro del mercado laboral. En este contexto, la generación de inversión y la actividad económica se vuelven prioridades tanto para el sector público como para el privado.
La inflación en Pereira y Risaralda muestra signos de desaceleración, pero se requiere impulsar la inversión y estabilizar los precios. Aunque se espera que la inflación cierre el año en torno al 5%, seguramente tendrán un enfoque creciente para el inicio de 2025.
