Hay más animales muertos en Ukumarí y nadie había dicho nada. La nueva gerencia dio su versión tras la denuncia de colectivos defensores de los derechos de los animales y aseguró que un enjambre de abejas, mató a la mitad de todas las guacamayas, y que perros externos asesinaron a un venado.
La muerte del chimpancé Pancho, en julio de 2023, no es la única que hoy genera conmoción entre la ciudadanía de Pereira. Según los datos de la nueva gerente del bioparque, Diana Lorena Morales, el primer trimestre de 2023 dejó 104 animales muertos y este año van otros 13.
Morales reveló que varios Búfalos fueron sacrificados para alimentar a los Carnívoros del Parque, luego de una finalización de contrato para el inicio del año 2024 que los dejaba sin alimento, pero recordó que para ese momento aún continuaba la administración anterior.
La nueva administración dijo que heredó una serie de desafíos críticos, incluida la falta de historiales clínicos detallados y la ausencia de datos precisos sobre la población animal, lo que complica la identificación de las causas subyacentes detrás de los fallecimientos.
Este año, dos cebras fallecieron por respuesta negativa a la anestesia en medio de un procedimiento quirúrgico y dos nutrias más murieron por temas neurológicos
Morales enfatizó la discrepancia entre los registros existentes y la situación real de los animales en el parque, lo que ha llevado a un esfuerzo concertado por fortalecer el equipo médico veterinario y revisar las condiciones de hábitat y manejo de todas las especies residentes.
Entre los incidentes destacados se encuentran las muertes atribuidas a sedaciones para traslado y ataques de abejas, lo que señala la necesidad de una revisión exhaustiva de las prácticas de manejo animal y la seguridad del hábitat.
Morales también recordó la importancia de la trazabilidad en el manejo de enfermedades, como la toxoplasmosis, evidenciada en la muerte de dos nutrias, lo que subraya la necesidad de un control riguroso y de una estrategia de salud animal integral.
La administración se ha movilizado para abordar estos problemas, incluyendo la revisión de contratos y la implementación de mejoras en los hábitats para asegurar un entorno más seguro y saludable para los animales. Este enfoque proactivo también busca minimizar los riesgos para la salud pública y asegurar el bienestar de los colaboradores del bioparque.
