Autoridades ambientales estiman pérdidas de cientos de miles de millones por tala ilegal que afecta ecosistemas clave
El origen del material es ilegal. El director de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (Carder), Julio César Gómez, confirmó la incautación de varios cargamentos de madera de alto valor comercial provenientes de redes ilegales que operan en varias zonas del país.
Según el funcionario, las especies decomisadas incluyen maderas finas como roble y chanú, cuyo valor económico asciende a cifras aún en cuantificación, pero que podrían ubicarse en cientos de miles de millones de pesos.
En ese contextro, advirtió que el mayor impacto no es económico sino ambiental: árboles de entre 80 y 100 años, talados sin control técnico ni autorización. “Esta práctica tiene un impacto directo en ecosistemas estratégicos”, dijo.
Rutas ilegales
Gómez agregó que, la madera incautada proviene de departamentos como Chocó, Cauca, Antioquia y el sur del país, desde donde movilizan el material a través de rutas ilegales hacia centros de acopio y comercialización.
El director de la CARDER aseguró que existe una estructura organizada dedicada al tráfico de madera, que articula la extracción ilegal en zonas boscosas con su posterior ingreso a cadenas de transformación y venta.

“Hay personas que se dedican a comercializar grandes volúmenes de madera extraída ilegalmente y a insertarla en mercados formales”, explicó.
Estas redes, según el funcionario, también aprovechan la demanda internacional de subproductos como biomasa, especialmente en mercados europeos afectados por la crisis energética, lo que incrementa la presión sobre los bosques naturales.
Frente a esta situación, la entidad ambiental reportó acciones coordinadas con la Policía Nacional de Colombia y el Ejército Nacional de Colombia, que han permitido la incautación de cargamentos y el inicio de procesos sancionatorios contra los responsables.
Impacto climático
El funcionario advirtió que la deforestación en regiones como la Amazonía y el Chocó Biogeográfico tiene efectos directos en fenómenos climáticos extremos, como los registrados recientemente en Risaralda, donde se han presentado lluvias intensas y vendavales.
“Estos ecosistemas cumplen una función clave en la regulación del clima global, y su degradación incide en los efectos del cambio climático”, señaló.
En cuanto al destino de la madera decomisada, Gómez explicó que se adelantan procesos de donación a alcaldías y entidades públicas, con el fin de evitar su pérdida y darle un uso social.
Entre las iniciativas se incluyen mejoramiento de viviendas, construcción de bibliotecas, adecuación de colegios y programas de resocialización con personas privadas de la libertad.
Las autoridades ambientales reiteraron que el control a la cadena de comercialización, incluyendo transformadores y puntos de venta, será clave para frenar el avance de este delito que combina impacto económico, criminal y ambiental.
