ONU advierte que el planeta ahora sí se está quedando sin agua

In Mundo
marzo 30, 2026

Un informe de la Universidad de Naciones Unidas revela que acuíferos, lagos y humedales pierden capacidad de recuperación

La presión humana sobre los recursos hídricos alcanza un punto crítico. Un reciente informe internacional advierte que el planeta ya no solo consume el agua disponible anualmente, sino que ha comenzado a agotar reservas acumuladas durante miles de años, lo que compromete la estabilidad de ecosistemas.

El estudio, introduce el concepto de “quiebra hídrica global”, una situación en la que varios sistemas acuáticos han perdido su capacidad natural de recuperación debido a la sobreexplotación. Según el documento, acuíferos, humedales y grandes lagos presentan señales de deterioro estructural irreversible.

Asimismo, el informe señala que cerca del 75 % de la población mundial enfrenta condiciones de escasez o inseguridad hídrica. Además, más de la mitad de los grandes lagos del planeta muestran signos de reducción sostenida.

A estas cifras se suma que unos 2.000 millones de personas, en la actualidad, viven en zonas donde el suelo se hunde por la extracción intensiva de aguas subterráneas.

Factores como la agricultura intensiva, responsable de aproximadamente el 70 % del consumo de agua dulce, el crecimiento urbano, la contaminación y el cambio climático agravan el escenario. Sequías, mayor evaporación y alteraciones en los patrones de lluvia incrementan la presión sobre las reservas disponibles.

El impacto es global

El documento advierte que la crisis trasciende fronteras. La reducción de agua en regiones agrícolas impacta directamente la producción de alimentos, eleva precios y afecta la seguridad alimentaria. Este efecto en cadena convierte el problema en un riesgo para economías y mercados internacionales.

“Muchas regiones han vivido por encima de sus posibilidades hidrológicas”, señala , uno de los autores del informe, al comparar la situación con una cuenta bancaria en números rojos.

En el informe se plantea la necesidad de replantear la gestión del agua a escala global. Entre las medidas propuestas se habla de transformación de los sistemas agrícolas, protección de ecosistemas estratégicos y una distribución más equitativa del recurso.

La próxima reunión será clave para definir acciones coordinadas. Aunque el documento reconoce que algunos daños son irreversibles, insiste en que aún es posible mitigar el impacto si se adoptan medidas urgentes orientadas a conservar y administrar de forma sostenible el agua disponible.