La gobernación priorizó los corredores críticos y reportó avances en las zonas más afectadas.
El avance no corresponde a una fase inicial ni a un anuncio. Se trata de trabajos en ejecución que ya impactan la movilidad en este tramo, considerado estratégico por su conexión entre zonas rurales y cabeceras municipales.
La intervención sobre corredores afectados ya muestra resultados medibles en terreno, con avances que permiten evaluar la ejecución de las obras. La intervención se convirtió en el primer indicador concreto de respuesta frente a afectaciones.
El departamento de Risaralda reportó un progreso significativo en uno de sus puntos más críticos de la red vial. La vía Cachipay–Balboa, en el sector conocido como La Quiebra, alcanza un 60 por ciento de recuperación.
Intervención en puntos críticos
El secretario de Infraestructura, Jorge Hernando Cote, explicó que este corredor hace parte de los puntos priorizados por su nivel de deterioro.
“Hemos venido trabajando y avanzando en un 60 por ciento en el restablecimiento de esta vía”, afirmó, al referirse a las labores desarrolladas en el sector.
La administración departamental definió además otros tramos críticos para intervención.
Entre ellos se encuentran la vía Turín–Curtimbres, el sector El Igo en Quinchía y El Indio en la vía Pueblo Rico–Villa Claret, zonas que presentan dificultades recurrentes en materia de transitabilidad.
La estrategia incluye atención de emergencias, mantenimiento y recuperación progresiva, en función de las condiciones del terreno y la demanda de las comunidades.
