Investigación judicial estableció que ataques armados dejaron además 38 heridos en Barranquilla y Soledad durante diez años.
Una década de violencia urbana en Barranquilla y su área metropolitana quedó parcialmente esclarecida en los expedientes judiciales de la Fiscalía. En ese periodo, las autoridades documentaron una cadena de ataques sicariales, amenazas y disputas criminales que terminaron vinculadas a un mismo nombre.
La justicia condenó a Jorge Eliecer Díaz Collazos, conocido en el mundo criminal como alias Castor, cabecilla del grupo delincuencial Los Costeños, tras aceptar su responsabilidad en una extensa cadena de homicidios y otros delitos cometidos entre 2014 y 2024 en Barranquilla y el municipio de Soledad, en Atlántico.
El fallo lo emitió un juez penal especializado de conocimiento de Barranquilla, quien avaló un preacuerdo judicial entre la defensa del procesado y la Fiscalía General de la Nación. Como resultado de esa negociación, Díaz Collazos terminó condenado a 26 años y 4 meses de prisión.
Las investigaciones establecieron que alias Castor ordenó 95 homicidios selectivos y múltiples ataques armados, hechos que también dejaron 38 personas heridas en distintos puntos del área metropolitana durante el periodo investigado.
Diez años de guerra criminal
Los fiscales que lideraron el proceso concluyeron que los asesinatos y atentados respondían a una disputa violenta entre estructuras criminales por el control de rentas ilegales en la región.
Según la investigación adelantada por la Delegada para la Seguridad Territorial y la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales de la Fiscalía, alias Castor dirigía una red de sicarios encargada de ejecutar ataques contra integrantes de grupos rivales.
Las órdenes, de acuerdo con el expediente judicial, se impartían dentro de la estructura criminal ‘Los Costeños’, organización señalada de participar en extorsiones, narcotráfico, control territorial y cobro de rentas ilegales en varios sectores del Atlántico.
Las autoridades lograron documentar 95 homicidios atribuidos directamente a la estructura dirigida por Díaz Collazos, muchos de ellos cometidos bajo la modalidad de sicariato. En estos casos, las víctimas eran interceptadas en la vía pública o atacadas en establecimientos comerciales y residencias.
Además de los asesinatos consumados, el expediente judicial también incluyó 38 casos de tentativa de homicidio, resultado de ataques armados en los que las víctimas sobrevivieron.
El volumen de hechos violentos registrados durante el periodo investigado permitió a los fiscales reconstruir un patrón sistemático de violencia ordenado desde la cúpula de la organización.
Amenazas contra funcionarios judiciales
El proceso judicial también reveló un episodio que agravó la situación jurídica de alias Castor.
Durante la investigación, la Fiscalía documentó un hecho ocurrido en 2023 en el que Díaz Collazos intimidó a un funcionario judicial que adelantaba procesos contra ‘Los Costeños’.
Según los registros incorporados al expediente, las amenazas se enviaron mediante mensajes de mensajería instantánea, con el propósito de presionar o frenar las actuaciones judiciales en su contra.
Ese hecho fue incluido dentro del proceso como amenaza a servidor público, uno de los delitos por los cuales finalmente fue condenado.
El fallo judicial también lo responsabiliza por homicidio agravado, tentativa de homicidio agravado, fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, así como fabricación, tráfico y porte de armas y municiones de uso restringido o privativo de las Fuerzas Armadas.
