El occidente risaraldense podría verse afectado y varias comunidades corren peligro de quedar incomunicadas.
El deterioro del puente Guillermo Valencia, en el sector de Remolinos, y el colapso progresivo de varias vías rurales encendieron las alertas en Belén de Umbría. El alcalde Jhon Fredy Montes Velásquez advirtió que las lluvias comprometen la movilidad agrícola del municipio.
Según el mandatario, la estructura requiere una intervención pronta, especialmente en lo relacionado con el comportamiento del río Risaralda, cuyo cauce “comienza a generar daños en la zona donde se soporta el puente”.
La preocupación, a su juicio, radica en que la erosión y el movimiento del cauce podrían comprometer la estabilidad de la infraestructura, lo que representaría un riesgo para la movilidad regional y para la salida de productos del campo.
Por esa razón, el mandatario considera clave que la Gobernación de Risaralda priorice este punto dentro de las intervenciones viales que se están analizando en medio de la actual temporada invernal.
“Belén de Umbría es la puerta de entrada al occidente del departamento y una despensa agrícola y comercial en varias áreas de Risaralda”, explicó el alcalde.
Puntos críticos
Además del puente, la administración municipal reportó serios daños en varias vías terciarias que conectan las zonas productivas del municipio.
Entre los sectores identificados como prioritarios se encuentran Palo Redondo, Patio Bonito, Tribunas, Providencia, La Llorona Alta, Jardincito, La Frontera, Tumurrama, El Progreso, El Abejero y Alturas.
También se mencionan corredores que conectan con otras zonas rurales y municipios vecinos, como Dosquebradas, en el municipio de Guática; además de los sectores de Sirguía, Caucayal y El Diamante.
Según explicó el alcalde, la mayoría de estas vías se diseñaron inicialmente para tránsito de vehículos livianos, pero el crecimiento de la actividad agrícola ha incrementado significativamente la carga que soportan.
“Hoy estas carreteras están recibiendo el peso de la producción agrícola de la región, lo que ha acelerado su deterioro”, explicó.
Recursos insuficientes
El alcalde reconoció que el municipio ha adelantado algunas intervenciones con maquinaria local, pero advirtió que los recursos disponibles son insuficientes para atender la magnitud de los daños.
“Las vías terciarias hoy las tenemos colapsadas y los recursos con los que contamos no alcanzan para la recuperación que necesita el municipio”, afirmó.
El mandatario insistió en que la solución requiere una articulación entre la administración municipal, la Gobernación de Risaralda y otras entidades del Estado.
“Más que hablar solamente de recursos, debemos hablar de sumar voluntades para hacer lo correspondiente”, señaló.
