Alias “Plumilla” producía hasta 40 granadas en tres semanas y abastecía al ELN y disidencias, según investigación oficial.
La ofensiva conjunta de la Policía Nacional, la DEA y el Ejército desmanteló en el sur de Bogotá una estructura clave en la fabricación de explosivos artesanales que, según las autoridades, estaban destinados a atentar contra la Fuerza Pública y alterar el orden público durante la jornada electoral del 8 de marzo.
El operativo se ejecutó en la localidad de Usme, tras varios meses de seguimiento de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL (DIJIN), en coordinación con la Fiscalía y con apoyo del Gaula Militar. El resultado: dos capturas y la incautación de un arsenal con capacidad de producir decenas de artefactos explosivos improvisados (AEI).
El principal detenido es Harold Zuluaga Arroyabe, alias “Plumilla”, de 61 años, señalado por las autoridades como el tornero y fabricante central de explosivos del ELN.
Según la investigación, no solo abastecía a esa guerrilla sino que también habría suministrado material bélico al frente 36 de las disidencias de las FARC. Junto a él, capturaron a Gerson Hernando Flores, de 29 años, identificado como colaborador logístico.
De acuerdo con los investigadores, alias “Plumilla” operaba un depósito clandestino especializado en la producción sistemática de granadas y explosivos de alto poder destructivo.
Tenía capacidad para fabricar entre 30 y 40 granadas en un periodo de tres semanas, bajo pedido de estructuras armadas ilegales. Elaboraba granadas de 60 y 80 milímetros, adaptables incluso a drones, y modificaba armas traumáticas y hechizas para convertirlas en armas de precisión.
Arsenal con potencial letal masivo
Durante el allanamiento incautaron 80 contenedores metálicos para explosivos, un lanzagranadas calibre 40 milímetros, 897 cartuchos calibre 5.56, piezas para ensamblar lanzagranadas múltiples, partes inferiores para granadas de 60 milímetros y diversas piezas de armas de fuego.
También se hallaron proveedores para pistola 9 milímetros, un kilogramo de pólvora negra y cinco kilogramos de precursores químicos.
Además, las autoridades encontraron cuadernos con manuscritos, una tableta digital y un computador, elementos que ahora son analizados para establecer redes de contacto, rutas de suministro y posibles destinatarios del material incautado.
Según cálculos oficiales, con los artefactos y componentes hallados se habría podido afectar la vida e integridad de más de 800 personas, debido a la composición metálica, la metralla y la carga explosiva prevista.
El coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de Investigación Criminal e INTERPOL, señaló que alias “Plumilla” adquiría estopines y detonadores bajo la fachada de actividades de minería, con el fin de evadir controles y ocultar el destino real del material explosivo.
