Capturaron a alias Chucky, reclutaba jóvenes para el Clan del Golfo

In Judicial
febrero 24, 2026

Tenía orden por uso de menores y enfrenta investigaciones por homicidio, armas, violencia intrafamiliar y delitos sexuales.

La captura de alias Chucky no sólo representa un golpe operativo contra el Clan del Golfo en Risaralda. Según fuentes de inteligencia, es el hombre que articulaba la estrategia política, el reclutamiento y la presión social del grupo armado en zonas rurales del departamento.

Detrás del alias se esconde un perfil que, de acuerdo con fuentes militares, combina proselitismo armado, captación de menores y control territorial mediante intimidación.

Su detención se produjo en la vereda Columbia, zona rural de Belén de Umbría, en una operación conjunta del Ejército, la Policía y el CTI de la Fiscalía, enmarcada en el Plan de Campaña Ayacucho Plus.

Alias Chucky era señalado de integrar la estructura Edwin Román Velásquez Valle del Clan del Golfo, organización que intenta consolidar presencia en el Eje Cafetero. Las autoridades lo identifican como el coordinador político en Risaralda.

Un informe oficial asegura que es el encargado de fortalecer las redes de apoyo, convocar a reuniones forzadas con campesinos y posicionar el discurso del grupo armado en comunidades vulnerables.

El reclutador digital

Alias Chucky administraba canales de contacto en redes y aplicaciones de mensajería donde ofrecía “trabajos” con supuestas ganancias rápidas. Los archivos que hallaron en dispositivos revelan que enviaba documentos y material audiovisual con mensajes persuasivos.

También, solicitaba datos personales completos para llevar un registro interno de los posibles reclutados. Para las autoridades, esta metodología es la prueba de un patrón estructurado de reclutamiento forzado, con énfasis en menores de edad.

La orden de captura en su contra estaba sustentada en el delito de uso de menores en la comisión de delitos. Sin embargo, su prontuario va más allá. Registra investigaciones por homicidio, fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, actos sexuales con menor de 14 años y violencia intrafamiliar.

Fuentes militares señalan que el papel de alias Chucky no se limitaba al reclutamiento. También coordinaba reuniones en zonas rurales donde, bajo intimidación, exigía respaldo logístico y silencio frente a la presencia del grupo.

Con su captura, las autoridades consideran que se afecta la capacidad política y de expansión territorial de la organización en municipios del occidente de Risaralda. Además, la operación debilita la estructura en un punto estratégico: la captación de nuevos integrantes y la consolidación de redes de apoyo civil.