Denuncia incumplimiento en construcción de puentes en Mistrató

In Eje Cafetero
febrero 21, 2026

Autoridades indígenas aseguran que faltan varias de las estructuras que prometió el Gobierno nacional desde 2023.

El Gran Resguardo Unificado Embera Chami, ubicado en zona rural de Mistrató, enfrenta una grave crisis por la falta de puentes sobre los ríos San Juan y Agüita. Según el gobernador mayor, Abelardo Nariquiaza Bernaza, las obras las prometieron desde 2023.

Según el líder, a la fecha sólo han entregado una, aunque oficialmente se haba de seis puentes construidos. La situación, advierten las autoridades indígenas, afecta a la mayoría de las comunidades asentadas en al menos 15 veredas del resguardo.

La ausencia de puentes mantiene en riesgo a familias enteras, especialmente en temporadas de lluvia, cuando el caudal de los ríos aumenta y dificulta el tránsito peatonal y el transporte de productos agrícolas.

De acuerdo con Nariquiaza Bernaza, inicialmente se proyectó la construcción de 14 puentes, de los cuales 12 serían ejecutados en una primera fase. Sin embargo, hasta el momento solo uno ha sido puesto en funcionamiento.

“Nos faltan once puentes que no nos han dado resultado”, afirmó el gobernador mayor, quien aseguró que desde 2023 la comunidad ha realizado mingas y reclamaciones formales ante las entidades competentes.

Las estructuras pendientes corresponden a pasos estratégicos sobre el río San Juan y el río Agüita, puntos clave para la conexión entre veredas. La falta de infraestructura limita el acceso a educación, salud y comercio, según denunciaron voceros del resguardo.

Reclamos desde 2023

El gobernador mayor explicó que las comunidades han acudido a mecanismos de diálogo y exigencia institucional sin obtener respuestas concretas.

“Hemos reclamado desde 2023 y hasta ahora no ha resultado”, reiteró, al tiempo que anunció que este año insistirán ante las entidades públicas para lograr compromisos verificables.

La problemática no sólo impacta la movilidad cotidiana, sino también la economía local. Productores agrícolas deben enfrentar rutas más largas o riesgosas para sacar sus cosechas, lo que incrementa costos y reduce ingresos.

Desde el resguardo advierten que la situación podría agravarse si no se ejecutan las obras antes de nuevas temporadas de lluvias. Las comunidades temen quedar aisladas ante una eventual emergencia, especialmente en zonas donde no existen vías alternas.