La comunidad habló de dos soldados heridos, pero fuentes oficiales aseguran que no hubo afectaciones tras la detonación.
El ambiente en la frontera entre Risaralda y Chocó es tenso. El ELN detonó un artefacto explosivo contra tropas del Ejército que adelantaban tareas tácticas en el sector de Sicuepa, sobre la vía que comunica a Pueblo Rico con el occidente del país.
“Las tropas al momento se encuentran sin novedad”, dijo el teniente coronel Luis Alfonso Palomino, comandante del Batallón de Artillería de Campaña N.° 8 San Mateo. En rueda de prensa, aseguró que no hubo afectaciones graves entre los uniformados.
Sin embargo, versiones de la comunidad señalaron que habría dos soldados heridos. Frente a esos señalamientos, el oficial respondió que se aplicaron los procedimientos establecidos.
“Tenemos un protocolo y a los soldados que estaban cerca los sacamos en ambulancia”, explicó, al indicar que se trató de una medida preventiva tras la explosión.
El comandante fue enfático en negar la existencia de bajas. “Si tuviera soldados heridos no estaría aquí”, agregó, en referencia a su presencia pública tras el atentado.
Refuerzo militar y verificación aérea
Por ahora, las autoridades atribuyen el ataque al ELN y sería una retaliación por recientes golpes operacionales. Según el reporte oficial, a los uniformados los emboscaron mientras desarrollaban labores de control y reconocimiento en el eje vial.
La estructura señalada es el Frente Manuel Hernández El Boche, con presencia histórica en esa zona limítrofe. El dispositivo lo detonaron justo en el momento en el que pasaba la unidad militar.
Palomino aseguró que la acción obedecería a una respuesta del grupo armado por la reciente captura de alias El Indio.
Tras el ataque, el Ejército desplegó capacidades adicionales para asegurar el corredor. Se utilizaron drones para inspeccionar las partes altas de la ruta y descartar la presencia de otros artefactos o posibles hostigamientos.
De manera paralela, el grupo de Explosivos y Demoliciones realizó un registro técnico del sector. El objetivo, según el comandante, es permitir el restablecimiento del tránsito para la población civil que depende de esta vía para actividades comerciales y de movilidad cotidiana.
El corredor entre Risaralda y Chocó es considerado estratégico, tanto por su ubicación geográfica como por la histórica presencia de grupos armados ilegales.
