Cómo funciona el negocio del gota a gota que desató la guerra en Pereira

In Especiales, Judicial
febrero 06, 2026

Redes criminales financian préstamos con drogas, cobran intereses diarios hasta 25% y lavan activos.

Al parecer, muchos de los recientes homicidios estarían conectados con redes internacionales. Las autoridades trabajan sobre la hipótesis de que el gota a gota dejó de ser un préstamo informalpara convertirse en un engranaje criminal transnacional.

Fuentes humanas y judiciales así lo confirman. Además, el equipo de investigación de Noticias 360 Digital revisó expedientes y seguimientos financieros. Los mismos, cuya información cruzaron las autoridades para establecer que existe una línea entre el cobro diario, el microtráfico y asesinatos.

El negocio, lejos de improvisarse, se tecnificó, se financió con capital extranjero y hoy disputa territorios con violencia selectiva. Lo que quiere decir que el modelo mutó: del efectivo al narcocrédito.

Gota a gota tusi

Es así, como la principal transformación detectada por los investigadores es la sustitución del dinero por sustancias psicoactivas como mecanismo de préstamo. La modalidad, conocida en la calle como “gota a gota tusi”. Lo que quiere decir que entregan dosis de tusi en lugar de efectivo y exige intereses diarios que oscilan entre el 12 y el 25 por ciento, cobrados en efectivo.

Un préstamo típico, según los registros, puede comenzar con diez manillas de la droga sintética, tasadas entre 600.000 y 1,5 millones de pesos. El prestatario fracciona, revende y, si falla, queda atrapado en una cadena de presión que escala rápidamente a la violencia.

La rentabilidad explica la guerra. Con la reventa, esas diez manillas pueden convertirse en hasta 30 dosis de 60.000 pesos, generando ingresos cercanos a los dos millones. La ganancia es inmediata; el riesgo, trasladado al deudor.

Cuando el consumo sustituye el pago, entran en escena los recolectores, conocidos por los investigadores como “dealers de recaudo”, que operan con listas, rutas y horarios fijos. Allí empiezan los choques: bandas locales contra prestamistas foráneos que ofrecen menores porcentajes para capturar mercado.

La tecnificación del cobro

El control ya no es artesanal, es digital. Las fuentes describen credenciales de verificación que autorizan a prestar, rotadas periódicamente, y sistemas de registro en aplicaciones móviles fuera de tiendas oficiales.

Cada recolector reporta abonos, mora y sanciones. El control territorial se refuerza con sellos, códigos y supervisores. En paralelo, se detectaron líneas “independientes” que se resisten a estructuras dominantes, lo que fragmentó el mercado y elevó el conflicto.

Parte del dinero que alimenta el circuito proviene del exterior. Prestamistas que migraron, se lucraron y mantuvieron sus “líneas” activas; ahora reinvierten utilidades desde otros países para reabrir cupos en Pereira.

Las autoridades confirmaron cooperación con Brasil por homicidios recientes que sirven de hilo conductor para identificar financistas y sicarios. El caso de un prestamista conocido como alias Rubio y su vínculo con recientes asesinatos en Brasil, abrió una ruta investigativa que conecta cobros, viajes y pagos.

El lavado es visible y veloz. Notarías y compraventas aparecen en los expedientes por transacciones exprés: paquetes jurídicos completos para escriturar casas, locales, vehículos y motocicletas en tiempos inusuales.

Aquí, los deudores pierden patrimonio para saldar intereses. El dinero se mezcla con ingresos del microtráfico, especialmente de puntos de venta de tusi, y se blanquea mediante compras y ventas sucesivas.