Un documento señala que el departamento acumuló nueve ataques a liderazgos y aumento en hechos armados durante 2025.
Risaralda entró al proceso electoral de 2026 con señales de alerta que ya figuran en los informes técnicos de seguimiento nacional. Amenazas, homicidio, secuestro y un crecimiento sostenido de acciones armadas conforman el cuadro de riesgo electoral focalizado que documentó la Misión de Observación Electoral (MOE) en su más reciente informe, presentado ante la Octava Comisión de Seguimiento Electoral.
El documento, con corte a enero de este año, establece que aunque el departamento no alcanza la categoría de riesgo extremo, sí reúne condiciones que pueden afectar el ejercicio libre de la política y del voto, especialmente en zonas rurales. La advertencia se sustenta en cifras oficiales recopiladas durante 2025 y en el análisis comparado de la evolución de la violencia en el territorio.
Presión sobre liderazgos
Según el informe de la MOE, Risaralda registró nueve hechos de violencia contra liderazgos políticos, sociales y comunales durante 2025. De ese total, siete correspondieron a amenazas, uno a un homicidio y uno a un secuestro. No se reportaron atentados, desapariciones forzadas ni casos de violencia contra mujeres en política.
Estas cifras representan el 2,2 % del total nacional y ubican al departamento con un índice ponderado de riesgo de 0,82, un indicador que asigna mayor peso a los hechos letales. Para la MOE, aunque el volumen absoluto resulta inferior al de departamentos históricamente golpeados por el conflicto, la persistencia de amenazas mantiene un ambiente de presión constante sobre líderes comunitarios, sociales y actores políticos.
El informe advierte que este tipo de agresiones no siempre busca eliminar físicamente al adversario, sino condicionar decisiones, limitar la participación y generar autocensura. En clave electoral, esa presión silenciosa constituye un riesgo directo para la competencia democrática.
Acciones armadas y amedrentamiento
Uno de los datos más relevantes del informe aparece en el componente de orden público. La MOE documentó que Risaralda pasó de tres hechos violentos en 2021 a 18 en 2025, lo que equivale a un incremento del 500 % en cuatro años.
De esos 18 casos, según el informe, nueve corresponden a acciones armadas y nueve a hechos de amedrentamiento, que incluyen intimidaciones colectivas y restricciones a la movilidad.
Aunque estas cifras sólo representan el 0,72 % del total nacional, la MOE subraya que el aumento revela una expansión del accionar armado hacia territorios donde antes no se registraba con frecuencia.
El documento también señala que, en escenarios electorales, este tipo de hechos puede afectar la realización de actividades proselitistas, limitar el desplazamiento de candidatos y reducir la presencia institucional en zonas rurales.
Por ello, insiste en la necesidad de que se tomen medidas preventivas oportunas antes de que la violencia escale durante la campaña.
Sin trashumancia, pero con riesgos activos
En otros componentes del análisis electoral, la MOE aclara que Risaralda no presenta alertas por inscripción atípica de cédulas. Ningún municipio del departamento figura entre los territorios con desviaciones estadísticas asociadas a trashumancia electoral, ni aparece en los listados nacionales de riesgo por este fenómeno.
Tampoco hace parte de las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz, lo que elimina un frente adicional de riesgo. Sin embargo, el informe enfatiza que la ausencia de estas alertas no neutraliza los riesgos derivados de la violencia y la intimidación.
Para la MOE, el desafío central en Risaralda consiste en evitar que los hechos registrados en 2025 se traduzcan en restricciones al ejercicio democrático durante las elecciones de marzo. La recomendación apunta a reforzar esquemas de protección, monitoreo permanente y coordinación interinstitucional.
Autoridades reclaman acompañamiento electoral
Este miércoles, en un consejo de seguridad, las autoridades de Risaralda formularon una crítica directa por la ausencia de la MOE en el departamento durante los últimos dos años. En la reunión se advirtió que el proceso electoral avanza sin presencia territorial permanente del organismo, pese a que el propio informe nacional reconoce riesgos activos.
Noticias 360 Digital pudo conocer que el gobernador Juan Diego Patiño Ochoa enviará en los próximos días un comunicado formal a la Misión de Observación Electoral, en el que solicitará su presencia en Risaralda de cara a las elecciones del mes de marzo.
Desde la Gobernación señalan que el acompañamiento resulta clave para fortalecer garantías, prevenir presiones indebidas y reforzar la confianza en el proceso electoral.
La solicitud cierra un escenario en el que, según las propias cifras oficiales, los riesgos existen y la vigilancia independiente aún no llega al territorio.
