El Corredor Armenia – Pereira – Manizales, de 188,5 kilómetros, se le entregará al Instituto Nacional de Vías.
Óscar Torres Yarzagaray, presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura, encabezó el desplazamiento institucional a Pereira con el objetivo de verificar en territorio el estado real del proyecto concesionado.
Durante la jornada, la ANI sostuvo una primera reunión formal con Autopistas del Café, en la que se revisaron los aspectos operativos del contrato, las obligaciones vigentes y las fases que integran el proceso de reversión. Este encuentro permitió establecer una hoja de ruta inicial para garantizar que la transición se realice sin afectar la movilidad regional.
Posteriormente, los equipos técnicos realizaron un recorrido detallado por el corredor, constatando que la infraestructura se encuentra en óptimas condiciones. De acuerdo con la ANI, este estado favorable facilita una entrega adecuada de los activos y respalda la continuidad del servicio en un tramo estratégico para el transporte de carga y pasajeros.
Larevisión técnica y administrativa del corredor que conecta a Caldas, Risaralda, Quindío y el norte del Valle del Cauca busca anticipar escenarios, reducir riesgos y planificar con rigor técnico la entrega del corredor al Instituto Nacional de Vías (Invías).
Continuidad del servicio
Uno de los puntos centrales del proceso es que el concesionario seguirá operando las vías y administrando los peajes mientras se completa la reversión. La ANI aclaró que no habrá suspensión de recaudos ni cambios abruptos en la operación, con el fin de proteger a los usuarios y evitar traumatismos en la movilidad.
La entidad también hizo un llamado a las comunidades y autoridades locales para acompañar el proceso de manera tranquila y constructiva. La agencia insistió en que la participación ciudadana es clave, pero debe darse en un ambiente de información clara y sin afectar el desarrollo técnico de la transición.
Según, la ANI busca enviar un mensaje de estabilidad institucional. La revisión de la concesión no implica decisiones inmediatas sobre tarifas o eliminación de estaciones, sino una evaluación integral del modelo y del futuro manejo del corredor.
La reversión de Autopistas del Café se convierte así en una prueba clave para el modelo de transición de concesiones que impulsa el Gobierno Petro. El desafío será mantener la calidad de las vías, asegurar sostenibilidad financiera y responder a una región que observa con atención cada decisión sobre su principal corredor vial.
