El caso ocurrió en Minnesota, estado marcado por las protestas tras el asesinato de George Floyd.
La muerte violenta de Renee Nicole Good abrió una grieta institucional y social en Estados Unidos. La situación se presenta en Minnesota, estado símbolo de las protestas contra la violencia policial desde el asesinato de George Floyd en 2020.
Good era una ciudadana estadounidense de 37 años, abatida a tiros por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo federal.
La mujer murió el pasado 7 de enero de 2026, tras recibir tres disparos mientras se encontraba dentro de su vehículo en una calle residencial de Minneapolis, publicó recientemente el diario El Mundo.
El hecho ocurrió durante una redada migratoria de gran escala, desplegada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Las autoridades confirmaron que la operación no la tenía a ella como objetivo.
Quién era la víctima
Renee Nicole Good era poeta premiada, guitarrista aficionada y madre de tres hijos. Vivía recientemente en Minneapolis junto a su pareja y deja huérfano a un niño de seis años, que ya había perdido a su padre en 2023. Sus otros dos hijos, de una relación anterior, no residían con ella.
Graduada en escritura creativa en la Universidad Old Dominion, en Virginia, Good era descrita por su entorno como una mujer “amorosa, tranquila y profundamente creativa”.
Vecinos y familiares insisten en que no participaba en protestas ni en actividades políticas. Imágenes difundidas por testigos muestran a agentes de ICE encapuchados qué intentaban abrir la puerta del vehículo de Good.
La mujer intentó retirarse del lugar, momento en el que otro agente disparó directamente contra el parabrisas. El automóvil perdió el control y colisionó contra varios vehículos estacionados.
Testigos presenciales relataron que una pasajera sobreviviente salió del vehículo cubierta de sangre, mientras un hombre que se identificó como médico intentó auxiliarla pero los agentes se lo impidieron.
La versión oficial
El presidente Donald Trump afirmó públicamente que Good era una “alborotadora” que había interferido en el operativo y aseguró que la mujer atropelló al agente que disparó.
En la misma línea, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristie Noem, sostuvo que la víctima “acosó al agente con su vehículo” y defendió el uso de fuerza letal, al señalar que están autorizados a disparar cuando consideran amenazada su seguridad.
El agente implicado, según un comunicado oficial, estuvo hospitalizado brevemente y luego le dieron de alta. El mismo medio de comunicación confirmó que había estado involucrado en otro incidente vehicular en junio de 2025.
Tensión institucional
Autoridades estatales y municipales rechazaron la narrativa federal y exigieron la salida inmediata de ICE de Minnesota. El gobernador y líderes locales denunciaron una operación desproporcionada.
Actualmente se habla de más de 1.500 arrestos, con más de 2.000 agentes federales desplegados, la mayor intervención migratoria en la historia reciente del estado.
Noem, secretaria de Seguridad Nacional, comparó el clima actual con las protestas de 2020 y advirtió que “Minneapolis ya ha ardido antes”. Además, responsabilizó a las autoridades locales por una supuesta falta de control.
Miles de personas se congregaron en el lugar del asesinato para rendir homenaje a Good con rosas blancas, velas, cartas y una cruz de madera. La comunidad exige justicia y una investigación independiente.
