La obra mejora movilidad y seguridad de más de 11.000 vehículos diarios. Urbanismo complementario continuará hasta febrero.
La intersección de Galicia ya entró en operación, marcando un hito en la infraestructura vial regional con la puesta en servicio de dos glorietas y un paso a desnivel que buscan optimizar la movilidad y reforzar la seguridad de todos los usuarios de la vía.
La apertura de este corredor permite una circulación más fluida en un punto estratégico, por el que transitan más de 11.000 vehículos diarios, reduciendo conflictos viales, tiempos de desplazamiento y riesgos asociados a maniobras peligrosas.
De acuerdo con las autoridades, la obra quedó diseñada para mejorar la conectividad regional, ordenar los flujos vehiculares y disminuir la accidentalidad, especialmente en horas de alta demanda.
El paso a desnivel facilita el tránsito continuo en uno de los ejes principales, mientras que las glorietas regulan los accesos secundarios, priorizando la seguridad vial de conductores, motociclistas, ciclistas y peatones.
Aunque la intersección ya está habilitada para el tránsito, las autoridades aclararon que las obras de urbanismo continúan. Estas incluyen la adecuación de zonas verdes, andenes, ciclorutas y pompeyanos, trabajos que se extenderán hasta febrero de 2026.
Durante esta fase, se mantendrán frentes de obra activos en los costados de la vía, por lo que se hizo un llamado a los conductores para transitar con precaución y atender la señalización instalada.
