El alcalde y las autoridades de policía anuncian acciones urgentes tras la grave lesión a una menor de dos años.
Luego del trágico ataque sicarial del barrio La Milagrosa, que cobró la vida de un joven de 19 años y dejó gravemente herida a una bebé de apenas dos años, las autoridades del municipio de La Virginia, convocaron a un consejo extraordinario de seguridad.
Allí se analizaron los hechos y se tomaron decisiones urgentes para garantizar el orden público. La reunión estuvo presidida por el alcalde Juan Carlos Botero y contó con la participación de la Policía Nacional, el Ejército, el CTI de la Fiscalía y demás organismos de seguridad
Durante la actividad se evaluó el estado de las investigaciones y se trazaron nuevas estrategias para prevenir que se repitan actos como el del pasado domingo.
Reacción de la administración local
El alcalde rechazó el crimen y aseguró que este tipo de hechos no pueden ocurrir. Señaló que, aunque se trata del primer homicidio en La Virginia durante 2025, el impacto social y emocional es profundo, especialmente por el daño causado a una menor de edad.
“No pueden pasar estos hechos. Le he pedido a la Policía, en conjunto con las demás instituciones, reforzar la seguridad en todos los frentes. Nuestro compromiso es absoluto con la vida y la tranquilidad de los virginianos”, manifestó Botero.
Avances en la investigación y nuevas medidas
Por su parte, el coronel Óscar Ochoa, subcomandante de la Policía Metropolitana de Pereira, confirmó la creación de una burbuja especializada de investigación que estará instalada en el municipio para esclarecer el crimen y capturar a los responsables del ataque.
“Vamos a ir detrás de los determinadores y actores criminales de este homicidio. No vamos a permitir que estos hechos pasen en La Virginia”, afirmó el oficial.
Entre las medidas adoptadas se encuentra la instalación de una burbuja investigativa permanente en el municipio para priorizar este caso y otros hechos de violencia.
Cierre de vías urbanas y rurales con apoyo del Ejército Nacional para dificultar el accionar de estructuras delincuenciales.
Priorización de 10 puntos críticos donde se ha detectado distribución de estupefacientes, muchos de ellos vinculados con redes criminales que afectan a niños, niñas y adolescentes.
Mayor presencia militar y policial.
Trabajo articulado con la Fiscalía General de la Nación para judicializar a los responsables del crimen y de otras actividades delictivas.
Uno de los ejes centrales del consejo de seguridad fue el impacto que están teniendo las bandas criminales sobre la niñez del municipio. Según las autoridades, se han identificado patrones de distribución de droga que ponen en riesgo directo a menores de edad.
