Intentaron hacer una pista de motocross en reserva natural del departamento de Risaralda.
Sin permisos ni aval ambiental. Un grupo de particulares pretendía realizar una competencia de motociclismo extremo en plena área protegida de la Cuchilla del San Juan, Apía (Risaralda). Hay daños ambientales que podrían derivar en cargos penales por ecocidio.
La Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER) activó un plan de respuesta inmediata para frenar la amenaza ambiental que representaba el evento ilegal “Desafío Hard Enduro”, una competencia de motocross extremo.
La actividad se iba a celebrar el próximo 27 de julio en la vereda Agualinda, municipio de Apía, sin ningún tipo de autorización legal. El evento fue promovido en redes sociales con entradas desde 80.000 pesos.
En un documento, la Corporación Autónoma Regional de Risaralda advirtió que los organizadores no informaron a los asistentes sobre los riesgos ambientales. Tampoco tenían el aval de la autoridad.
Lo que comenzó como una actividad recreativa se convirtió en un atentado ambiental. Funcionarios de la CARDER realizaron una visita técnica y constataron la tala de árboles. También, la afectación directa a humedales, daño a corredores biológicos y alteración de suelos.
El director general del organismo, Julio César Gómez, calificó el hecho de ecocidio. Asimismo, anunció que la entidad presentará una denuncia penal ante la Fiscalía General de la Nación por este delito.
En un hecho inusual, el mismo director realizó una llamada en vivo al presunto organizador del evento, Juan Camilo Agudelo, y le explicó en detalle la magnitud del daño ambiental.
Según Gómez, además de la deforestación ilegal hay otras afectaciones. Los altos decibeles generados por las motocicletas provocarían el desplazamiento de fauna silvestre, afectando gravemente los ecosistemas de la zona.
“El ruido, la alteración del hábitat y la presencia masiva de personas y vehículos en un ecosistema frágil como la Cuchilla del San Juan generan un impacto irreversible”, dijo.
Durante un comité técnico extraordinario, se acordó que, si se insiste en realizar el evento, se desplegarán operativos conjuntos con la Policía Nacional para impedirlo.
Las acciones incluirían el decomiso de motos, la imposición de comparendos ambientales y la apertura de procesos sancionatorios contra todos los involucrados.
El funcionario hizo un llamado a la ciudadanía para que respeten las normas ambientales y recordó que cualquier intervención en áreas protegidas requiere de estudios, licencias y un estricto seguimiento técnico.
La vereda Agualinda está ubicada en la vertiente oriental de la cordillera Occidental y forma parte de un ecosistema estratégico para la regulación hídrica y la conservación de especies nativas.
