Aunque no hay amenazas directas, autoridades confirmaron la incursión de hombres armados en municipios del occidente.
La tranquilidad de los municipios del occidente de Risaralda ya no es la misma. Recientemente se confirmó la presencia de hombres armados sin uniforme, pero portando fusiles, en veredas y caminos rurales.
Los alcaldes no recibieron amenazas formales, pero sí existe una “alerta latente” que reconoció el Ejército Nacional durante el último Consejo Departamental de Seguridad.
360 Noticias conoció en exclusiva detalles de ese encuentro reservado, donde se discutió con preocupación la posible incursión del Clan del Golfo en zonas estratégicas del departamento.
Las autoridades confirmaron que estos grupos estarían intentando establecer corredores de movilidad y rutas del narcotráfico para aprovechar la conexión geográfica de Risaralda con Chocó y Antioquia.
Según fuentes de inteligencia, al menos cinco presuntos integrantes del Clan del Golfo quedaron capturados en lo que va de junio, en zonas rurales de Belén de Umbría y Mistrató.
Estas detenciones se suman a indicios inquietantes como llamadas anónimas para concertar reuniones en sitios apartados del casco urbano, o encuentros casuales con hombres armados que no se identifican formalmente como miembros de ningún grupo armado, pero cuyas “intenciones son claras”.
Uno de los alcaldes reveló que recibió una invitación a un encuentro “en una finca”, que no atendió por razones de seguridad. Otro mandatario narró que en medio de una visita a la zona rural, fue abordado por un desconocido que, al ver que todos lo saludaban, preguntó: “¿Quién es ese?”.
Supuestamente, alguien de la comunidad respondió: “Es el alcalde”. El funcionario reconoció el hecho como “preocupante”, aunque insiste en que “no ha habido amenazas directas”.
360 Noticias pudo ver algunas fotografías y que ya están en poder de las autoridades y en las que muestran a hombres con fusiles de largo alcance, sin insignias militares. Estas imágenes habrían sido tomadas por habitantes de fincas y jornaleros.
Refuerzo militar
El secretario de Gobierno de Risaralda, Israel Londoño, reconoció en diálogo con este medio que “sí existe una intención manifiesta del Clan del Golfo de establecerse en algunos sectores del departamento”, aunque reiteró que se cuenta con la respuesta articulada de las fuerzas militares y de policía para evitar el asentamiento de estructuras criminales.
“Confiamos plenamente en la capacidad de reacción de la Fuerza Pública y en el trabajo coordinado que se viene realizando. La orden del gobernador Juan Diego Patiño es clara: proteger a los alcaldes y blindar los territorios”, aseguró Londoño.
El Ejército Nacional, por su parte, anunció que reforzará la presencia en las zonas rurales del occidente risaraldense, particularmente en corredores limítrofes con el Gran Resguardo Indígena y áreas estratégicas donde, según inteligencia, se estaría buscando establecer puntos de control por parte del Clan del Golfo.
Amenaza silenciosa
Si bien no hay una confrontación armada abierta, el avance de estructuras ilegales en zonas que por años se consideraron seguras en Risaralda ha generado alarma. Los alcaldes piden mayor vigilancia, patrullajes constantes y acompañamiento de los entes de control.
“La amenaza ahora es más sutil: se infiltran en el comercio, buscan ganarse la confianza de la comunidad, y luego intentan imponer su ley”, expresó una fuente de inteligencia.
