El secretario de Gobierno advirtió que el microtráfico y las rentas ilícitas desestabilizaron el territorio
La tranquilidad que por años caracterizó a municipios como Belén de Umbría y Mistrató, actualmente se ve amenazada por el crecimiento de fenómenos delictivos asociados al narcotráfico y a la presencia de actores armados ilegales, así lo explicó el secretario de Gobierno, Israel Londoño.
Durante el Consejo de Seguridad Departamental, realizado esta semana, se analizó el incremento de homicidios y las denuncias por posible incursión de estructuras criminales como el Clan del Golfo.
Las cifras son contundentes. Belén de Umbría acumula 10 homicidios en lo corrido del año, apenas uno menos que en todo 2024. Las muertes estarían relacionadas con disputas por el control del microtráfico, especialmente de sustancias como el tusi y el bazuco.
“Hay una confrontación entre bandas que quieren quedarse con esas rentas ilegales, y eso está generando violencia”. El secretario de Gobierno agregó que se fortalecerá la presencia de la fuerza pública para contener los brotes de criminalidad.
¿Qué pasa en Mistrató?
Aunque no se han reportado amenazas directas contra la población, sí se alertó sobre la presencia de civiles armados que se estarían identificando como integrantes de grupos al margen de la ley en la zona de Río Mistrató, limítrofe con el Gran Resguardo Unificado.
“Han comenzado a imponer condiciones a la comunidad para actividades comunitarias, lo cual es inaceptable y será enfrentado con toda la contundencia por la fuerza pública”, precisó Londoño.
Además de estos dos municipios, el Consejo también analizó las denuncias del alcalde de La Virginia en torno a la desaparición de un joven, hecho que ha generado presiones sociales contra su administración. La Gobernación pidió a la Fiscalía pronunciarse con claridad sobre el caso y avanzar en la investigación.
“Sabemos que en algunos territorios, por su ubicación estratégica o dinámica económica, hay intereses de grupos organizados. Por eso el gobernador Juan Diego Patiño ha dado instrucciones claras: si se requiere inversión extraordinaria en seguridad, se hará”, cerró.
El mensaje de las autoridades es claro: ni la geografía ni la historia exime a ningún municipio del riesgo. Los esfuerzos se concentrarán no sólo en la respuesta militar y policial, sino también en la inversión social para preservar el tejido comunitario y blindar el territorio frente a la expansión de estructuras criminales.
