Risaralda, sin recursos para atender alertas por temporada invernal

In Eje Cafetero
junio 13, 2025

El gobernador Juan Diego Patiño Ochoa solicitó apoyo urgente al Gobierno Nacional ante la creciente emergencia.

Risaralda atraviesa una de las temporadas invernales más complejas de los últimos años. Con más de 40 puntos críticos identificados en los 14 municipios, la situación se agrava día a día debido a deslizamientos, pérdida de banca, afectaciones a bocatomas, caída de puentes y daños en vías terciarias, especialmente en zonas rurales.

A pesar de la respuesta del gobierno departamental, los recursos propios se desbordaron y la atención de emergencias empieza a comprometer otros proyectos estratégicos del plan de desarrollo, según el gobernador Juan Diego Patiño Ochoa.

El mandatario dio a conocer este panorama en una comunicación con 360 Noticias. Por eso, reiteró el llamado al Gobierno Nacional y a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), para solicitar el envío urgente de recursos y maquinaria para atender “la triste realidad que estamos viviendo en Risaralda”.

Emergencias y costos millonarios

“Estamos hablando de afectaciones en todos los municipios. Desde Quinchía hasta La Virginia, pasando por Marsella, Belén de Umbría y Santa Rosa de Cabal. Los sectores rurales están en crisis. No damos abasto”, señaló Patiño Ochoa.

En cifras, el gobernador reveló que el plan de acción actual, que incluye emergencias puntuales en zonas como Cachipay, Balboa, además del arriendo de maquinaria pesada, supera los 10 mil millones de pesos.

“Eso es solo por tres situaciones. Ahora multiplíquelo por todos los puntos críticos reportados y entenderá la magnitud del problema. Por eso, insistimos en que el Gobierno Nacional debe responder”, añadió.

Durante el año anterior, con recursos propios del departamento, se lograron intervenir seis puntos críticos que amenazaban con dejar incomunicadas a varias poblaciones. Entre estos se encontraban: La Ceiba – Irra, en el acceso a Quinchía; Pereira–Marsella y Belén de Umbría, donde se evitó la pérdida de una bocatoma.

Estas obras demandaron una inversión cercana a los 8 mil millones de pesos, asumidos en su totalidad por la administración departamental.

Ante la magnitud de los daños actuales, Patiño señaló que se tuvo que reorientar recursos de proyectos clave del plan de desarrollo, afectando otras áreas prioritarias, para solventar las necesidades más urgentes.

“Estamos desfinanciando programas importantes porque la emergencia no da espera. Pero esto no puede seguir así. Esta es una corresponsabilidad del Estado”, advirtió Patiño.

Quinchía, de los más golpeados

Uno de los municipios con mayores reportes de emergencias es Quinchía, donde las vías terciarias se encuentran gravemente deterioradas por la constante lluvia, dificultando el acceso a veredas y afectando la economía local.

“En Quinchía estamos muy afectados, pero también en Apía, Pueblo Rico, Guática y Santuario. No hay zona rural que no tenga algún nivel de afectación”, enfatizó el gobernador.

Pese a los constantes llamados, la respuesta del Gobierno Nacional ha sido, según el mandatario, insuficiente. El director de la UNGRD, Carlos Carrillo, anunció recientemente un contrato para la provisión de maquinaria, pero hasta el momento no se ha materializado la ayuda que Risaralda necesita con urgencia.

“El país tiene que voltear la mirada hacia Risaralda. La lluvia no da tregua, y sin recursos adicionales, estamos al borde del colapso operativo en gestión del riesgo”, concluyó el gobernador.