Una colombiana sigue desaparecida. A la familia del joven le exigieron 50 mil soles por su rescate.
A Jorge Iván Duque Mejía, de 37 años, lo hallaron atado de manos y pies, con signos de tortura. La Policía Nacional del Perú (PNP) avanza en la investigación para esclarecer los detalles del crimen e identificar a los autores materiales.
Duque Mejía fue secuestrado el pasado domingo 25 de mayo en el distrito de Chepén, departamento de La Libertad, cuando se encontraba acompañado de una mujer, también de nacionalidad colombiana.
Días después, su cuerpo fue hallado el miércoles 28 de mayo, abandonado en un canal de regadío de la antigua hacienda Lurifico, en las afueras de la ciudad.

Según el informe entregado por la Policía Nacional del Perú, el cuerpo de Duque Mejía presentaba claros signos de tortura: estaba atado de pies y manos con cinta de embalaje, mostraba múltiples golpes y una herida de bala en la cabeza.
“Todo indica que fue un crimen premeditado y con sevicia”, explicó el oficial en declaraciones recogidas por medios locales. No descartan que el asesinato sea obra de organizaciones criminales como el Tren de Aragua
La hipótesis más fuerte apunta a que los responsables forman parte de una estructura criminal vinculada al préstamo ilegal de dinero, bajo la modalidad conocida como “gota a gota”.
Rescate que no se logró
La familia del colombiano secuestrado recibió una exigencia económica de 50 mil soles peruanos, cifra que equivale a más de 57 millones de pesos colombianos, según la tasa de cambio vigente.
Sin embargo, sólo lograron reunir 20 mil soles, cantidad insuficiente para convencer a los secuestradores, quienes, según fuentes de la investigación, enviaron videos amenazantes a los allegados de la víctima durante los días previos al asesinato.
¿Quién era Jorge Iván Duque Mejía?
Duque Mejía era oriundo de la vereda La Unión, en el municipio de Manzanares, departamento de Caldas, y se encontraba en Perú desde hacía varios meses, donde se dedicaba al negocio de préstamos informales bajo el sistema del “gota a gota”.
Este tipo de actividad, “en la que los cobradores exigen pagos diarios con intereses altos y presionan con amenazas”, dijo la policía que ha generado preocupación, debido a que han detectado una creciente operación de redes de origen colombiano.
En ese contexto, la mujer que lo acompañaba y cuyo nombre no ha sido divulgado por las autoridades aún no ha sido ubicada, y no se descarta que haya sido asesinada o trasladada a otra región, lo que ha intensificado las labores de búsqueda.
Investigan a prestamistas colombianos
No es la primera vez que las autoridades peruanas se enfrentan a este tipo de delitos. En abril pasado, en la región de Ayacucho, la Policía Nacional capturó a tres ciudadanos colombianos, integrantes de una estructura llamada ‘Los Parceros del Gota a Gota’, quienes fueron sorprendidos extorsionando a comerciantes locales tras haberles otorgado préstamos con condiciones abusivas.
Durante el operativo, se incautaron tarjetas de cobro, dinero en efectivo, celulares y sustancias ilegales, lo que fortaleció la acusación por delitos de extorsión y asociación ilícita para delinquir. Los detenidos se movilizaban en motocicletas y usaban amenazas para forzar a sus víctimas a pagar montos superiores a los inicialmente pactados.
Advertencia de la Policía
En entrevista con medios peruanos, el coronel Jorge Fernández, jefe de la División de Investigación Criminal (Divincri) de Ayacucho, exhortó a los ciudadanos a denunciar cualquier caso de extorsión o amenaza vinculada al sistema gota a gota.
“Pedimos a la población que confíe en su Policía. Es fundamental que formalicen sus denuncias, porque solo así podemos actuar de manera contundente contra estas organizaciones”, aseguró el oficial.
