Vecinos y policía evitaron que una mujer de avanzada edad pasara la noche en la calle. La escena se vivió este viernes en el municipio de Anserma, departamento de Caldas, cuando una adulta mayor fue presuntamente abandonada por sus propios familiares en una peluquería.
A la mujer la identificaron como Gerardina Montoya Ríos. Según, un pariente la llevó en la mañana al establecimiento. Solicitó que la “arreglaran” y nunca regresó por ella.
“Las señoras de la peluquería dijeron que una persona vino, la trajo para que le arreglaran el pelo y nunca volvió por ella, hermano. Imagine qué tristeza”, comentó un testigo.
El caso fue reportado por el comando de Policía de Anserma, que al ver la espera de la mujer por más de seis horas, intervino para brindarle asistencia.
Gerardina se encontraba confundida, sin recordar teléfonos, direcciones exactas o el nombre de quien la llevó. Solo alcanzó a decir que es oriunda del sector Santa Marta, en el municipio de Belén de Umbría, Risaralda.
Aunque no se ha confirmado el diagnóstico médico, varias personas que interactuaron con ella señalan que presenta síntomas compatibles con pérdida de memoria o Alzheimer.
Gracias a la difusión realizada por medios locales como El Informador de Occidente, la publicación sobre la señora se volvió viral y algunos vecinos de su barrio en Belén de Umbría se contactaron con las autoridades de Anserma.
Si bien no se logró dar con familiares directos, sí fue posible coordinar su traslado con personas solidarias del sector Remolinos, quienes aceptaron recibirla temporalmente.
“Los familiares ni se han comunicado ni muestran voluntad de hacerse cargo de ella”, lamentó una fuente policial.
El abandono de personas adultas mayores en condición de vulnerabilidad puede constituir un delito, especialmente si se demuestra negligencia o intención de dejar a la persona sin cuidado.
Según el Código Penal colombiano, quienes tienen deber legal de cuidado, como hijos o tutores, pueden incurrir en sanciones si se prueba su responsabilidad.
