El mandatario protagonizó una nueva escena pública, pero más allá de la política. Este viernes interrumpió un acto oficial en el Catatumbo para regañar a Gustavo Bolívar. “Aquí habla quien esté en funciones. Lo demás es politiquería”, le dijo.
Durante el evento “Juntos por la transformación del Catatumbo”, en Tibú (Norte de Santander), Gustavo Petro hizo un fuerte llamado de atención a su exaliado, quien renunció al Departamento de Prosperidad Social (DPS) para iniciar campaña por las elecciones presidenciales de 2026.
El mandatario no sólo le recriminó su participación en el acto oficial, sino que cuestionó la legalidad y viabilidad del anuncio que acababa de hacer en nombre del gobierno.
La escena fue pública y directa. Petro tomó la palabra fuera del orden del día y le respondió al exfuncionario frente a las autoridades locales y a los habitantes del Catatumbo.
“Rompo el orden del día porque no me parece que sea así. Gustavo Bolívar, y otros compañeros. Primero porque los que ya renunciaron, renunciaron, no se puede confundir eso. Persona que renuncia porque tiene una aspiración se va y entra su reemplazo. Es un problema de respeto con el gobierno y con la gente”, agregó.
Minutos antes, Bolívar había subido al escenario a anunciar la entrega de un bono pensional mensual de 230 mil pesos para 22 mil adultos mayores del Catatumbo, excepto en Cúcuta, medida supuestamente adoptada en el marco de la emergencia humanitaria vigente y a solicitud del propio presidente.
Sin embargo, su declaración encendió las alarmas del jefe de Estado, quien no tardó en refutarlo. “¿Tiene usted el dinero para el bono pensional en este momento para los viejos en el Catatumbo?”, le preguntó Petro frente al auditorio.
Advirtió que la medida, amparada en un decreto, podría ser anulada por la Corte Constitucional: “Si la Corte tumba el decreto, no existe el dinero, y eso tenemos que analizarlo aquí. Yo no hablo mentiras, no vengo a ilusionarlos”, dijo.
La reacción del mandatario muestra la tensión interna que persiste con algunos de sus antiguos aliados políticos, como Bolívar, cuya renuncia al DPS fue presentada a mediados de abril pero aún no ha sido formalizada con la posesión de un reemplazo.
“Aquí habla quien esté en funciones. Lo otro es politiquería”, remató el jefe de Estado en tono molesto.
