Se trata de Álvaro Pérez Rivera, conocido como alias ‘Barbas’, señalado de ser el segundo cabecilla de la subestructura Edwin Román Velázquez Valle del Clan del Golfo y presunto líder de un componente criminal urbano que delinquía en el municipio risaraldense de Mistrató.
El pasado martes 15 de abril, la Policía Nacional logró su captura en una operación coordinada entre varias unidades de inteligencia y fuerzas especiales. Lo atraparon en zona rural. Según, es uno de los hombres más buscados por su accionar delictivo en el occidente del país.
La captura del peligroso delincuente, que se había desmovilizado en 2005 y había retomado sus actividades ilegales en las filas del Grupo Armado Organizado (GAO) Clan del Golfo, representa un duro golpe a la estructura de esa organización.

Supuestamente, alias ‘Barbas’ tenía una trayectoria criminal de más de una década, y figuraba como uno de los principales articuladores de las acciones delictivas en los departamentos de Antioquia y Risaralda.
De acuerdo con información policial, Álvaro Pérez Rivera cuenta con múltiples antecedentes penales. En el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) aparecen en su contra procesos por los delitos de concierto para delinquir agravado con fines de narcotráfico.
Las anotaciones son del 21 de junio y 30 de mayo de 2017. Además, también tiene procesos por utilización ilegal de uniformes e insignias y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
¿Cómo lo capturaron?
Alias Barbas se desplazaba en una motocicleta, acompañado de Mariela Fanny Ballesteros Valencia, alias ‘Tata’, señalada como colaboradora directa de la organización, y Luis Eduardo Guisao, ‘Arriero’, quien también haría parte de la estructura.

Durante el procedimiento, a ‘Barbas’ le incautaron una pistola Glock calibre 9 mm con dos proveedores. También 32 cartuchos para la misma arma. También tenía un radio de comunicación, utilizado para coordinar acciones en campo.
¿Qué hacía en Mistrató?
Fuentes de inteligencia confirmaron a 360 Noticias que había sido identificado el pasado 13 de marzo de este año en San Pedro de los Milagros (Antioquia) y luego, altos mandos del Clan del Golfo lo habrían trasladado a Risaralda para reforzar el control territorial de la organización.
Su rol principal era la coordinación de acciones armadas, extorsión, cobro de rentas ilegales y manejo de rutas de narcotráfico.
Además, su presencia buscaba fortalecer el componente urbano de la estructura criminal, tomando el control de corredores estratégicos para el transporte y distribución de drogas, especialmente hacia Chocó y Antioquia.

Supuestamente, era responsable de organizar la producción, almacenamiento y salida de sustancias ilícitas, apoyado por colaboradores locales. Asimismo, tenía la misión de imponer miedo, extorsionar comerciantes y controlar a la población a través de amenazas.
Las autoridades investigan, debido a que también tendría la tarea de reclutar y adoctrinar jóvenes, y hasta instrumentalizar a habitantes de zonas rurales como informantes.
¿Quiénes son los acompañantes?
Mariela Fanny Ballesteros Valencia, alias ‘Tata’, sería la presunta encargada de logística y comunicaciones, incluyendo el manejo de radios y posibles enlaces con otros miembros de la estructura.
Se investiga si cumplía funciones de recaudadora de extorsiones o mensajera de confianza de alias Barbas. Una figura clave en el entorno cercano del cabecilla, lo que indicaría un alto nivel de confianza y participación en las operaciones.

Luis Eduardo Guisao, alias ‘Arriero’, un presunto integrante de la estructura armada. Aunque no tenía orden de captura vigente, fue identificado como integrante activo de la organización criminal.
Se sospecha que fungía como escolta o miembro del anillo de seguridad del cabecilla. Aunque no fue capturado, quedó bajo investigación por su presunto vínculo directo con alias ‘Barbas’.
