¿Podría la inteligencia artificial acabar con el recurso natural más preciado del ser humano?

In Mundo
abril 02, 2025

La inteligencia artificial (IA) ha revolucionado múltiples aspectos de la vida moderna, pero su avance conlleva desafíos significativos, especialmente en relación con el consumo de recursos naturales esenciales como el agua. Recientes estudios han revelado que modelos de IA como ChatGPT consumen cantidades alarmantes de agua para su funcionamiento, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de estas tecnologías.

Consumo de agua en modelos de IA

Cada interacción con ChatGPT implica un gasto considerable de agua. Por ejemplo, generar un texto de 100 palabras puede requerir aproximadamente 519 mililitros de agua, equivalente a una botella pequeña. Este consumo se debe principalmente a la necesidad de enfriar los servidores en los centros de datos que procesan las solicitudes de los usuarios. Cuando se trata de generar imágenes, el consumo es aún mayor, alcanzando hasta 2 litros por imagen.

Impacto ambiental acumulativo

Aunque el consumo de agua por interacción individual puede parecer mínimo, al considerar la escala global de uso de ChatGPT, el impacto se magnifica. Se estima que, en solo un día, la IA consumió 20 millones de litros de agua, una cifra que en una semana podría alcanzar los 216 millones de litros. Este volumen equivale al consumo diario de agua de una ciudad mediana, lo que subraya la magnitud del desafío ambiental.

Mecanismos de refrigeración y su demanda hídrica

Los centros de datos que albergan modelos de IA operan continuamente y generan una cantidad significativa de calor. Para mantener una temperatura óptima y garantizar su funcionamiento eficiente, utilizan sistemas de enfriamiento por agua, donde el líquido absorbe el calor y luego se evapora o se recircula. Este proceso, aunque esencial para evitar el sobrecalentamiento, contribuye al elevado consumo hídrico.