La Gobernación de Risaralda, a través de la Secretaría de Derechos Humanos, la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud, ha llevado a cabo mesas de diálogo, para analizar la situación del Matrimonio Infantil y las Uniones Tempranas y Forzadas (MIUTF), en el Departamento.
“Durante los días 17 y 18 de febrero se realizaron tres espacios de conversación en los que participaron niñas, adolescentes, mujeres, lideresas, líderes comunitarios y funcionarios públicos. En estos encuentros se recogieron testimonios y se identificaron factores socioculturales que perpetúan los MIUTF, así como barreras que enfrentan las comunidades para erradicarlos”, indicó el enlace de Derechos Humanos de la Dirección de Gobernanza y Democracia, María Cristina Botero Mejía.
La práctica del Matrimonio con Menores de Edad, está estrechamente ligada a la falta de educación, la normalización de algunas prácticas sociocultares de algunas comunidades y a que algunas de las jóvenes, creen que ésta es la única forma de tener una estabilidad económica o huir de situaciones familiares difíciles, indicó el informe.
