El gremio enfrenta un nuevo golpe económico por causa de los bloqueos y paros en la región. Carlos Tangarife, presidente de la Asociación de Transportadores del Eje Cafetero, advirtió que las pérdidas ascienden a cerca de $1.700 millones, afectando principalmente a los transportadores tradicionales.
“Las empresas pueden suspender sus operaciones, pero nosotros, los transportadores tradicionales, quedamos con los viajes pendientes, sin poder cumplir con nuestras entregas. Nos afecta directamente porque llevamos casi dos semanas sin actividad en este mes”, explicó a 360 Noticias.
El líder gremial señaló que la inseguridad en las carreteras, sumada a las protestas y bloqueos de comunidades indígenas, han convertido su labor en una tarea cada vez más riesgosa.
“Hemos insistido al Gobierno Nacional en la necesidad de restablecer los diálogos con la guerrilla del ELN y garantizar la seguridad en las vías. Nos sentimos desprotegidos ante la delincuencia común y los constantes paros que se presentan. No tenemos garantías para trabajar”, enfatizó.
Tangarife también resaltó que las afectaciones van más allá de las pérdidas económicas, pues muchos transportadores han visto reducidos sus ingresos al punto de no poder sostener a sus familias.
“Hacemos un llamado al Gobierno para que tome cartas en el asunto y atienda la crisis que enfrentamos en el sector transporte. La situación en el Chocó y Risaralda nos ha dejado completamente afectados, y es urgente una solución que permita garantizar nuestro derecho al trabajo”, concluyó.
Por ahora, el gremio transportador espera respuestas de las autoridades frente a la crisis que los golpea, mientras el panorama de movilidad en la región sigue en incertidumbre.
