La nueva víctima se llamaba Jefferson Andrés Pinzón Cuero. Tenía 32 años y fue asesinado de varios disparos en la zona rural del municipio, cerca de un establecimiento turístico.
El nuevo hecho de sangre ocurrió a escasos días de las festividades de fin de año. Según el reporte preliminar, a la víctima le dispararon en múltiples ocasiones, dejándolo gravemente herido.
A pesar de los esfuerzos por estabilizarlo y trasladarlo a un centro asistencial cercano, Pinzón Cuero no logró sobrevivir a los impactos de bala.
“No podemos seguir viviendo con este miedo, cada vez es más frecuente escuchar de homicidios en nuestra tierra”, expresó una residente de la zona, quien prefirió mantener su anonimato por seguridad.
Este asesinato se suma a una preocupante cifra de 58 homicidios reportados en lo que va del 2024, lo que mantiene a Pradera en el foco de atención debido al aumento de hechos violentos.
A pesar de la magnitud de la crisis, las autoridades locales han mantenido un silencio que agrava aún más la sensación de desprotección entre los praderenses.
“La inseguridad se ha desbordado, y parece que nadie está dispuesto a tomar las riendas de la situación”, señaló otro habitante.
