Según Jorge Ariel Correa, presidente del Sindicato de Educadores de Risaralda, entre el 60% y 70% de las instituciones educativas que tienen jornada única, enfrentan serias deficiencias en su infraestructura, lo que afecta la calidad de la educación y el bienestar de estudiantes y docentes.
Ariel Correa reveló el preocupante panorama al señalar que las deficiencias incluyen la falta de restaurantes escolares, abusos en las jornadas laborales de los docentes y, en algunos casos, la ausencia de suministro de agua potable.
“Se viene abusando en la jornada laboral de los maestros, se falla en la planta física, también en la alimentación”, afirmó Correa.
Además, destacó que hay colegios que no cuentan con un restaurante escolar, lo que obliga a utilizar el patio de recreo como comedor y a bajar las mesas de las bibliotecas para servir el almuerzo.
A juicio del sindicalista, estas condiciones no sólo afectan la calidad de la educación, sino que también inciden en la salud y seguridad de la comunidad educativa.
Según expertos, un entorno físico adecuado es fundamental para el aprendizaje y el desarrollo de los estudiantes, por lo que la falta de infraestructura adecuada puede llevar a una disminución en la motivación y el rendimiento académico.
El sindicato hizo un llamado urgente a las autoridades locales y regionales para que tomen medidas inmediatas. El objetivo es corregir estas deficiencias y asegurar un entorno escolar seguro y funcional tanto para los docentes como para los estudiantes.
