Los verdaderos héroes para esta bebé fueron unos perros, que a fuerza de ladridos alertaron a los residentes del resguardo indígena de Cañamomo y Lomaprieta, que había una pequeña dentro de un bolso, abandonada en un cafetal.
El impactante hallazgo se produjo en la comunidad de Bajo San Juan, en Riosucio, departamento de Caldas. Una patrullera de la Policía Nacional, conmovida por el suceso, decidió llamarla Milagros.
La ciudadanía, aterrada por el suceso, rápidamente avisó a los uniformados y de inmediato pudieron trasladarla de emergencia al hospital San Lorenzo, del municipio de Supía.

“Cuando la encontré, supe que estaba presenciando un milagro. Ella vino al mundo para recordarnos el valor de la vida y el poder de la esperanza”, dijo la patrullera Yésica Andrea Guapucha.
Un comunicado de la Policía de Caldas dice que la niña parecía tener entre dos y tres días de nacida. El equipo médico que evaluó a la infante confirmó que se encuentra estable y en estado de recuperación.



Sin embargo, los galenos decidieron que la bebé debe permanecer bajo observación médica debido a las condiciones en las que fue encontrada, incluyendo un rústico corte en su ombligo.
Las autoridades iniciaron una investigación para tratar de identificar a la madre biológica de la niña y esclarecer las circunstancias del abandono.
