Francisco Quintero Barrientos era natural de Ocaña, no era venezolano como en un principio dijeron las autoridades de Dosquebradas. Conducía el taxi, donde fue asesinado la tarde este martes en la entrada del colegio Salesiano.
Tenía al menos ocho heridas de arma de fuego. Le dispararon con una pistola 9 milímetros. En la escena del crimen, los funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hallaron cuatro vainillas.
Francisco recién había cumplido 27 años el pasado 21 de junio. Tenía al menos un año conduciendo el mismo taxi en el que le quitaron la vida en medio de un ataque sicarial.

Sobre las 04:27 de la tarde se reportó el suceso. La víctima se encontraba en la avenida Los Molinos, exactamente frente al colegio Salesiano. Conducía un vehículo tipo taxi de placas SXG636.
Según testigos, había llegado hasta el lugar para recoger a un estudiante. En ese momento fue interceptado por una persona que se movilizaba en una motocicleta y le disparó en varias ocasiones.
En el lugar de la escena, también hallaron tres teléfonos. Por lo que se presume que la persona que lo asesinó no quería robarlo. Además, se supo que el 10 de mayo de 2021 habría sido víctima de otro atentado en el norte de Santander.

Tenía una herida en la región orbicular izquierda, tres más en el cuello, una en el mentón, otra en la línea media y dos laceraciones en la región acronial.
Por este hecho no hubo capturas. El informe preliminar dice que el taxista estuvo en la entrada del colegio por unos 5 minutos esperando a que saliera el estudiante.
Lo que sí se pudo comprobar, es que Francisco no participó en el paro de taxistas de este martes, según la versión del administrador del vehículo.
