La jornada permitió brindar herramientas y apoyo a las comunidades para fortalecer su bienestar emocional y prevenir problemas de salud mental. Incluyó actividades de descarga emocional, reconocimiento y manejo de emociones, capacitación en primeros auxilios psicológicos e identificación de factores de riesgo.
El gobernador Juan Diego Patiño Ochoa cumplió con su promesa de brindar atención en salud mental a la comunidad indígena de Risaralda, iniciando una jornada de intervención psicosocial en la zona triétnica del departamento.
La importancia de esta intervención radica en su enfoque especializado en las necesidades de las comunidades étnicas, quienes enfrentan desafíos únicos en su entorno y requieren atención personalizada para superar los obstáculos que les impiden vivir una vida plena y saludable.
Al reconocer la interconexión entre la salud mental y el bienestar general, la Gobernación de Risaralda demuestra su compromiso con la atención integral de las poblaciones más vulnerables.
La intervención se realizó en el corregimiento de Santa Cecilia y contó con la participación de la comunidad educativa de Kemberdé y Dokabú, así como con la comunidad afro de la zona. Los jóvenes identificaron cómo las emociones se conectan con el territorio y los patrones culturales que inciden en los comportamientos relacionados con la salud mental.
La jornada también incluyó la capacitación de líderes indígenas como gestores en salud mental y el proceso de acompañamiento a las autoridades locales para la atención psicológica por suicidio e ideación suicida en el corregimiento de Santa Cecilia.
Los resultados de esta primera jornada permiten identificar las acciones a seguir para acompañar a las autoridades en el territorio y complementar el proceso de atención en salud mental. Se abrirán centros de escucha en el corregimiento de Santa Cecilia y en Pueblo Rico para brindar atención psicológica y apoyo a las comunidades.
Esta iniciativa es un paso importante para abordar las necesidades en salud mental de las comunidades indígenas y afro de Risaralda y demostrar el compromiso del gobierno con la atención a la población rural dispersa.
