Catalina Gutiérrez Gutiérrez Zuluaga era natural del departamento de Caldas. El pasado miércoles tomó la fatal decisión de quitarse la vida mientras se encontraba en la Universidad Javeriana. En una carta dejó un mensaje a sus compañeros.
“A todos los residentes, gracias, de cada uno me llevo muchas enseñanzas. Siempre los llevaré en mi corazón. Ustedes sí pueden. Ánimo”, escribió.
La noticia fue confirmada el viernes 19 de enero un mensaje publicado por la facultad de Medicina de la Javeriana en su cuenta de la red social X.

La noticia, junto a la carta de despedida ha generado una ola de denuncias por presuntos maltratos, supuestos abusos y las condiciones de trabajo a las que son sometidos los residentes médicos.
La Asociación Nacional de Internos y Residentes (Anir) emitió un comunicado exigiendo una investigación exhaustiva sobre las circunstancias que rodearon la muerte de Catalina. La asociación destacó que la joven había denunciado previamente casos de maltrato y abuso.
La Federación Médica Colombiana también se pronunció para señalar que se debe modificar la estructura de formación médica para promover un ambiente más humano y ético, y proteger la salud mental de los futuros médicos.
En su comunicado, la Anir denunció prácticas abusivas constantes durante el proceso formativo en pre y posgrado, incluyendo la vulneración de la ley de residentes al irrespetar el número de horas y los posturnos reglamentados.

