Familiares de Diana Maritza Osorio Durán hoy lloran la muerte de una mujer indefensa, que no se metía con nadie. Relataron que era la propietaria de una vivienda que había alquilado, desde hace un año, a un hombre de nacionalidad venezolana al que identificaron como Álvaro.
La escena del crimen era dolorosa. Diana Maritza presentaba signos de violencia, estaba semidesnuda y tenía varias heridas en la cabeza. Al parecer, la golpearon en repetidas ocasiones con un objeto contundente.
El martes en la mañana, la mujer le dijo a sus allegados que iría cobrar el mes, pero nunca regresó. El cuerpo, de la mujer de 35 años, lo hallaron al interior de la casa, ubicada en la calle 26 con Avenida Novena del barrio Buenos Aires de la Ciudadela Juan Atalaya, en Cúcuta.
La familia de Diana Maritza dijo que estaban angustiados por su desaparición. Por eso, se acercaron hasta la vivienda y decidieron romper la puerta para ingresar. De inmediato, alertaron a las autoridades, que ya trabajan para tratar de ubicar al culpable de este crimen.

Álvaro, quien tenía la vivienda alquilada, es considerado el principal sospechoso. Las autoridades activaron un plan de búsqueda para capturarlo y llevarlo ante las autoridades judiciales.
La muerte de Osorio Durán ha causado conmoción en la comunidad. Los que la conocían aseguran que era una buena mujer, siempre dispuesta a ayudar a los demás.
“La misma historia se repite varias veces. En Colombia ya son muchas las personas que han perdido la vida de esta manera”, dijo un conocido del occisa.
Tras la inspección técnica, que realizaron las autoridades al cadáver y a la escena del crimen, revelaron algunos detalles escalofriantes sobre este caso.
Por ejemplo, se cree que a la mujer la golpearon en repetidas ocasiones en la frente con un ladrillo. Además, dentro de la casa, las autoridades hallaron varios elementos de santería.
