Tenía apenas 19 años, pero era “una joven juiciosa”. Los que conocían a Yiyireth Mosquera Calle, aseguran que era una niña de su casa. Con metas, con sueños y algunos objetivos que estaba a punto de lograr. Pronto se graduaría de enfermera. Estaba a pocos meses de culminar su carrera y actualmente hacía sus prácticas en una clínica de Pereira.
“Mi hermanita era una niña muy tranquila. Duele todo lo que está pasando”, dijo un allegado de la joven entre lágrimas. Hoy la preocupación se une al dolor de los familiares de las víctimas, porque no cuentan con los recursos para enterrar a sus seres queridos.
Poco dijeron los familiares de las víctimas, pero por ellos hablaba el dolor, las lágrimas. La desesperación por tener nuevas noticias de los lesionados y ver cómo la humilde vivienda seguía sepultada bajo el lodo.
NUEVA TRAGEDIA
Dos años después del doloroso suceso en el que perdieron la vida 17 personas, luego que un deslizamiento de mayor magnitud arrasara con varias viviendas, hoy esta misma comunidad sufre la pérdida de vidas humanas.
Los de este sábado 4 de mayo ocurrió alrededor de las 9:30 de la mañana. Una vez más, la fuerza de la naturaleza tomó por sorpresa a los residentes del sector. “Eso parecía un relámpago. Se escuchó muy duro”, expresó uno de los testigos.
Además de Yiyireth, también perdieron la vida Tania Mosquera, de 12 años, y Nelson Bustamante, de 57. Éste último era un comerciante que vivía en la zona desde hace cinco años, era recordado como un buen vecino por toda la comunidad.
La tragedia dejó un dolor profundo en los residentes del barrio La Esneda, especialmente en las familias de las víctimas, que este domingo, se encontraba en la difícil situación de no saber dónde enterrarían a sus seres queridos.
La solidaridad y el apoyo de la comunidad son fundamentales en momentos como estos, donde el dolor y la necesidad se entrelazan. La tragedia en La Esneda deja una huella imborrable en los corazones de todos los afectados, recordándonos la fragilidad de la vida y la importancia de unirse en tiempos difíciles.
