La muerte de una niña indígena de 17 meses de nacida, en Belén de Umbría, el pasado lunes, continúa generando preocupación. “Los médicos dijeron que no tenía nada”, relató un líder ante la hipótesis que sugiere que, tal vez, no recibió una atención en salud adecuada en el municipio de Mistrató
Según Rubiel Siágama Guasorna, gobernador mayor del gran resguardo unificado de Mistrató, la pequeña presentaba graves problemas de diarrea y vómito. Agregó, que los padres de la menor buscaron atención en el hospital local, pero supuestamente no hubo un diagnóstico.
Siágama le contó a Noticias360 Dgital que los médicos que la examinaron, presuntamente afirmaron que la niña no padecía ninguna enfermedad y sugirieron recurrir a un médico tradicional indígena.
“Tras recibir tratamiento con el Jaibaná, la niña no logró recuperarse y falleció luego de ser trasladada al municipio de Belén de Umbría”, relató.
El líder indígena cuestionó el por qué no se proporcionaron los resultados sobre la condición de la niña y señaló la necesidad de una mayor vigilancia, por parte de las autoridades departamentales, en la detección y tratamiento de enfermedades en las comunidades originarias.
También destacó la presencia de malaria en la región, señalando que muchos usuarios están llegando al hospital con síntomas de la enfermedad. “Tenemos casos con esta enfermedad en varias veredas del municipio (Mistrató)”, dijo.
En lo que va de 2024, según los registros de la Secretaría de Salud de Risaralda, van tres muertes de niños menores de cinco años, con enfermedades asociadas a la desnutrición.
