Jhon Jairo Montoya, coordinador de medicamentos de Risaralda, dijo que la preocupación actual es porque en algunos hospitales y clínicas del departamento se han reportado casos de hurto de medicinas de alto control, como el fentanilo.
Montoya dijo que hay personas adictas, que en ocasiones llegan a los hospitales por urgencias y violentan los carros donde conservan este tipo de fármacos para luego consumirlos.
Señaló que el fentanilo, la ketamina y la clozapina son sustancias que fácilmente se pueden usar en diferentes clínicas. “Ya hay varias denuncias ante la Fiscalía y ante la policía que han realizado estas entidades sobre esa pérdida”.
Aclaró que actualmente se están intensificando las labores de inspección y control para evitar que se sigan hurtando estas fórmulas, debido a que el fentanilo es un opioide sintético altamente adictivo.

Dijo que en ocasiones se ha logrado comprobar que se trata de “auxiliares de enfermería, que por su adicción los usan”. Aunque, hubo un caso de un trabajador de la salud que ingresó como paciente a un servicio de urgencia y hurto el medicamento.
“Rompieron los candados del carro y sustrajeron el fentanilo”, contó. Adicionalmente, reveló que en el municipio de Balboa, el pasado año, encontraron a un auxiliar de enfermería en un baño y que se había aplicado una dosis de este peligros fármaco.
Asimismo, agregó que algunas entidades, como Clínica Los Rosales, tienen cámaras para cada carro donde guardan estas fórmulas, con el objetivo de monitorearlas constantemente.
